Dora Carrera, una de las madres de Érguete, tendrá su propia calle en O Porriño

Monica Torres
Mónica Torres O PORRIÑO

O PORRIÑO

Dora Carrera fallecio residía en la villa que ahora le rinde tributo
Dora Carrera fallecio residía en la villa que ahora le rinde tributo Oscar Vázquez

Los tres grupos municipales acuerdan por unanimidad renombrar la actual calle Correos, donde residió hasta su fallecimiento

18 abr 2026 . Actualizado a las 15:37 h.

O Porriño convertirá en memoria lo que durante años fue vida cotidiana. La actual calle Correos, donde residió hasta el final Adoración Carrera Rodríguez, Dora Carrera, pasará a llevar su nombre cuando el pleno del 27 de abril ratifique el acuerdo alcanzado por unanimidad por los tres grupos municipales —BNG, PSdeG-PSOE y PP—.

El gesto tiene algo de justicia íntima y de reconocimiento colectivo. Dora Carrera no fue solo una vecina más, sino una de las madres de Érguete, una de aquellas mujeres que, en los años más duros de la droga, decidieron organizarse para hacer frente a una realidad que golpeaba directamente a sus familias. Su historia comenzó, como tantas otras, en el ámbito personal, con la necesidad de ayudar a su hijo, Esteban. Pero pronto dejó de ser una lucha individual. Aquella implicación inicial fue creciendo hasta convertirse en una forma de vida volcada en los demás, en el acompañamiento a otras familias y en la defensa de la dignidad de las personas con adicciones.

De ese impulso nació un movimiento asociativo pionero en Galicia, centrado no solo en la denuncia del narcotráfico, sino también en la atención, el apoyo y la reinserción. Aquel grupo de madres abrió un camino que después seguirían muchas otras iniciativas y dejó una huella profunda también en el desarrollo del feminismo gallego. Décadas después, la Asociación Érguete continúa ese trabajo, ofreciendo apoyo a personas y familias afectadas por conductas adictivas o de riesgo y promoviendo su inclusión social desde una perspectiva de género. Es, en buena medida, la prolongación de aquel compromiso inicial.

En O Porriño, Dora Carrera era una presencia cercana y reconocible. Su fallecimiento, el pasado 5 de abril, dejó una sensación de pérdida compartida entre quienes la conocieron y entre quienes, sin trato directo, identificaban en ella a una mujer que había dedicado su vida a los demás. Su voz fue escuchada durante años en medios de comunicación de distintos ámbitos, y su trayectoria traspasó el ámbito local para convertirse en un referente en Galicia. Pero su historia siempre estuvo anclada en lo cotidiano, en el trabajo constante y discreto.

Que la calle donde vivió pase a llevar su nombre no es solo un homenaje simbólico. Es una forma de fijar en el espacio público una memoria que ya forma parte de la identidad del municipio: la de una mujer que convirtió una experiencia personal en un compromiso colectivo y que, con el paso del tiempo, acabó marcando a toda una generación.