La porriñesa seguía en la lucha de la asociación a sus 93 años
06 abr 2026 . Actualizado a las 22:20 h.La Asociación Érguete despide este domingo a una de sus madres fundadoras, Dora Carrera (O Porriño, 1933 - 2026). Una mujer que en los años 80 descubrió que la epidemia de drogas que azotaba Galicia entraba a su casa. Su hijo, Esteban, la inició en una batalla junto a otras mujeres que concluyó con el señalamiento y encarcelamiento de narcotraficantes. 41 años después de aquellos días, Dora, con 93 años, seguía al pie del cañón. Daba charlas, entrevistas y ayudaba en todo lo que podía. En diciembre del año pasado, salió a desfilar con otras madres por una calle de Vigo con una pancarta que recordaba que el problema de las adicciones todavía está muy presente. «Era unha nai orgullosa, unha muller que saltou do Porriño a todo un mundo como unha nai orgullosa de cada un dos seus fillos e fillas, tamén de Estebán, o seu fillo, o seu orgullo, o seu amor. El marchou antes de tempo, pero Dora seguiu por sempre na loita da Asociación Érguete ata este sábado cando dixo adeus. Agora nós seguiremos por ela, por Esteban, pola súa familia e por todas as persoas que fixeron, fan e farán Érguete, que é outro fillo máis de Dora», escribe el personal de la asociación en un comunicado.
«Éramos madres, la mayoría sin formación, amas de casa, conserveras, limpiadoras... Que nos levantamos contra los narcotraficantes y los señalamos cuando nadie se atrevía», destaca. Ella, madre de seis hijos, arriesgó todo para salvar a Esteban y evitar que otras familias sufrieran «lo que a nosotras nos tocó», recordaba Dora a La Voz sobre el inicio de la batalla. Ella fue, junto a Carmen Avendaño, una de las caras más visibles del movimiento. En la asociación recuerdan «miles de anécdotas con ellas»: «O pasado verán, nun día de moita calor en agosto, foi cos seus 93 anos ata ao centro penitenciario de A Lama para compartir unha xornada con persoas presas polos seus problemas de adicción. Eles stababan aprendendo nun programa da asociación a pedir perdón polos delitos que fixeran a súa familia e aos afectados. Dora sentou alí con eles xunto a Tonina, outra nai da Asociación Érguete. Estaban no centro. Abriu o seu corazón e contoulle todo o que lle pasou ao seu fillo. Logo escoitou a cada un deles. Deulle as grazas porque sentía que tamén estaba escoitando a Estebán. Abrazounos e marchou cun sorriso de orella a orella. Ela sempre, daba igual os achaques ou os problemas, estaba disposta a axudar a quen puidera», recuerdan. Aquel día, tal y como recoge una crónica de La Voz, Dora les decía «tened por seguro que sois los más queridos por vuestras familias. Que están deseando volver a abrazaros. Que volváis a ellos siendo vosotros, sus hijos, no los de las drogas».
Dora nunca cesó en la lucha, pese a que Esteban se fuera antes de tiempo. Se levantó «por su amor». Él siempre estuvo presente en sus ganas y luchas en Érguete. Su recuerdo le quitaba el miedo, alimentaba su lucha y mejoraba las pequeñas victorias que ella y las madres de la conseguían. «Dora, tamén queremos dicirte nesta mensaxe que seguiremos sendo o que nos ensinastes, ese abrazo que acompaña a quen o necesite, nas boas e nas malas. Seremos combativas coma ti, que en plena Operación Nécora, cando gritabas de rabia e a túa filla, que estaba en Málaga, descubriute na televisión», continúa el equipo de la Asociación Érguete.
Estas madres convencieron a una sociedad de que la droga era un problema y que los narcotraficantes delincuentes peligrosos. Consiguieron derechos para las personas con problemas de adicción, formaron una asociación que el año que viene cumplirá cuarenta años, participaron en el primer plan gallego de lucha contra las drogas y salvaron centenares de vidas con su trabajo. En los inicios de la Asociación Érguete, cuando faltaban profesionales, Dora hacía turnos en las viviendas de acogida, visitaba a usuarios en la cárcel y «ayudaba en todo lo que podía. Espero que nuestro ejemplo inspire a los jóvenes. En su mano está cambiar el mundo y luchar», incidía.
«Sobre todo, seremos soñadoras. Porque si, Dora, ti eras das máis grandes. Na maior das tristezas soñaches que se podía vencer aos narcotraficantes, que se podían salvar aos fillos e fillas afectados e vós gañastes. Levas ese orgullo a onde vaias. Levas a victoria e nós quedamos co teu exemplo», concluye el comunicado de la asociación. «Tenéis que conseguir dejar todo esto. Mejorar. Primero por vosotros y, después, por todas las personas que os quieren», decía Dora aquel día en prisión. Esa frase siempre acompañará a esas personas y su ejemplo a todo el personal de Érguete que la llora hoy. «Hoxe, que te despedimos, quedamos coa inmensa alegría que sentiches na gala dos 40 anos da Asociación Érguete en Vigo. Un teatro con máis de 900 persoas completo por vós. Ti, no centro coas túas amigas, estabas abrumada, feliz e agradecida. Eses aplausos son de toda unha sociedade que nunca te deixara de aplaudir e admirar», cierra el comunicado.