En la Galicia geológica, la litología dominante después de la pizarra y el esquisto es el granito. Y el más señalado se caracteriza por su color rosado y los relieves que se originan a partir de él. Es el granito de biotita.
Los casos más conocidos son O Pindo, Pando, Traba-Pasarela, Confurco, Porriño. Se pueden asignar muchas características geológicas a estos enclaves rocosos, pero el público no especializado, cuando los visita, los entiende con un sentido más anecdótico.
Sin duda que el macizo de Traba-Pasarela es el que ha ganado notoriedad por el variado muestrario de formas que presenta y que lo convierten en un fantástico parque de zoomorfos de edad próxima a los 300 millones de años, y que se ha formado a varios kilómetros de profundidad en el interior de la Tierra. Pero pensar que todos los afloramientos graníticos gallegos tienen el mismo aspecto no es correcto. Cada uno tiene sus particularidades. Por ejemplo, O Pindo, se caracteriza por la forma culminante de A Moa, sus sistemas de cavidades graníticas y ríos subterráneos. Y el río Xallas, engrandecido estos días, con sus enormes marmitas turbillonares desarrolladas por el agua en el cauce entre Santa Uxía y la Fervenza de O Ézaro en donde cae al mar. Y como contraposición las pías más pequeñas formadas por la lluvia como las situadas en la parte alta de A Moa. Si lo recorremos con detenimiento podremos ver en su enorme espacio muchas de las formas zoomorfas y antropomorfas que se ven en Traba-Pasarela.
Sin embargo, el granito de O Pindo tiene una zona más, como una isla rocosa atrapada entre rocas distintas y situada al norte de la línea del Xallas: es el enclave de Gures donde aún se localizan los restos de la antigua factoría ballenera de Caneliñas.
La complicada geología de la zona se debe, en primer lugar, a que en un breve espacio hay hasta tres tipos diferentes de roca: granito de O Pindo, migmatitas y granito migmatítico. Sin embargo, después de emplazado en la litosfera en Gures, el fragmento del granito de O Pindo, fue sometido a una intensa deformación que lo ha fracturado hasta el límite.
A veces, es difícil reconocer la estructura original de la roca como en el caso de la descamación (sheet structure) del granito, que aquí aparece triturada hasta la conminución.
Lo mismo ocurre con los tafone rotos, o las pías también rotas. Aunque el granito de Gures tenga la misma edad de formación que el de O Pindo, y su misma composición, ha sido fragmentado en una multitud de bloques de pequeño tamaño que cubren toda la superficie del terreno. Si quisiéramos reflejar las particularidades de este enclave de roca diríamos que Gures es el puzle para que lo resuelvan los listos.