Emenasa arranca las obras en Nigrán para una fábrica de motores de diez millones

M.A.P. VIGO / LA VOZ

NIGRÁN

Arranque de las obras para preparar los terrenos que acogerán la moderna factoría de Emenasa en Nigrán.
Arranque de las obras para preparar los terrenos que acogerán la moderna factoría de Emenasa en Nigrán. M.MORALEJO

El grupo vigués traslada la fabricación y reparación de alternadores y generadores eléctricos a 6.000 metros en Porto do Molle

24 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Los terrenos del antiguo matadero comarcal de Macomusa, en el polígono nigranés de Porto do Molle, acogerán próximamente la nueva nave de fabricación y reparación de motores, alternadores y generadores eléctricos para buques del holding vigués Emenasa. Después de casi un lustro de trámites, la compañía naval ha arrancado al fin la construcción del centro productivo en el que aspira a dar cabida a su crecimiento sobre una superficie de 6.000 metros cuadrados.

La actuación está dotada de diez millones de euros de inversión. La previsión que maneja la empresa es la creación de setenta empleos directos y doscientos indirectos. Un año después de obtener la licencia municipal para su proyecto, el grupo acomete los primeros movimientos de tierra en la parcela. Las obras durarán cerca de quince meses.

Con su salto a Nigrán, el corazón industrial de Emenasa abandona el frente marítimo de Vigo, en el que permanecía desde su origen empresarial en el 1956. La firma surgió en O Berbés como un pequeño taller de reparaciones en el que los armadores daban con soluciones técnicas para la flota pesquera. En el 1983, el desarrollo del sector naval obligó al grupo a dotarse de más y mejores medios y encontraron en la avenida de Beiramar una ubicación oportuna. Desde ahí, la empresa se convirtió en la instaladora eléctrica de referencia para fabricantes del norte de España, ofreciendo también soluciones de automatización, mecánica e hidráulica.

Ahora, el grupo que preside José García Costas sigue el rumbo que tomaron otras compañías históricas viguesas, como Pescanova, Conservas Albo o Freiremar y retira una de sus principales actividades del centro de la ciudad para desplazarse hasta polígonos en plena efervescencia. En Nigrán, tendrá espacio a su disposición para la electromecánica naval y para reforzar la apuesta por sectores en auge que quiere atender mediante construcciones y reparaciones, como el de la eólica marina. La firma tiene sus redes echadas en una veintena de mercados.

M.MORALEJO

Borgwarner, a punto

El polígono de O Val Miñor, el más joven habilitado por el Consorcio de la Zona Franca, ha resultado de gran atracción para el tejido empresarial del sur de Galicia por su cercanía a Vigo y la extensión de los terrenos disponibles. Otro proyecto que destaca es el moderno centro del gigante de la automoción Borgwarner, que ha decidido que concentrará en este parque empresarial al personal dedicado al desarrollo de las tecnologías sobre la electromovilidad del futuro. Bautizado como eMobility Advanced Research Center (eMARC), ya está finalizado y se encuentra en fase de equipamiento para abrir sus puertas a ingenieros de medio planeta en el último trimestre de este año.

El centro dispone de 5.000 metros cuadrados de superficie —mil más de los previstos inicialmente— y ya ha contratado a 22 profesionales, registrado diez patentes y establecido colaboraciones con siete empresas y dos centros tecnológicos. Las instalaciones tienen capacidad para más de 150 puestos de investigación.

El edificio diseñado por Irisarri Piñera para el proveedor automotriz estadounidense de sistemas de combustión amplía los usos de Porto do Molle al surgir como «una entidad abierta que pueda colaborar con diferentes organizaciones, como universidades, asociaciones, plataformas tecnológicas, centros tecnológicos, empresas, así como también con la administración pública, con el fin de promover proyectos piloto y nuevas iniciativas conjuntas de investigación».

Kreios Space

Más movimientos

El polígono miñorano se prepara para vivir un nuevo bum de innovación con la llegada de la empresa aeroespacial viguesa Kreios Space, que ultima el trasladado de su producción de Bouzas. Está poniendo a punto unas instalaciones de 700 metros cuadrados, con laboratorio, taller y sala blanca sobre las que impulsará el satélite que fabrica para la OTAN.

Otra compañía histórica, DeltaVigo, inyectará 15 millones en el polígono para duplicar su capacidad productiva y responder al programa de Airbus.