O Val Miñor exporta mascarillas para sordos a toda España

Begoña Rodríguez Sotelino
begoña r. sotelino VIGO / LA VOZ

NIGRÁN

M.Moralejo

El Sergas calibra la homologación de los modelos inspirados en las mochilas inclusivas de Nigrán, que nacieron en la mercería de Nieves Comesaña, en Gondomar

06 may 2020 . Actualizado a las 00:37 h.

Llevar mascarilla puede ser una buena barrera contra el virus, pero cuando uno no oye, también lo es contra la comunicación. Tanto que para las personas sordas es un muro de incomprensión. Lo era hasta que brotó una solución: la mascarilla para sordos, que a la pieza para tapar la parte inferior de la cara se añade una zona central de plástico transparente, lo que permite leer los labios.

El brote lo propició la costurera de Nigrán Nieves Comesaña, que regenta la mercería Barrosiña en Gondomar. Empezó regalando mascarillas que hacía con restos de patchwork para empleadas de supermercados y otras personas a las que les había tocado trabajar pero no tenían con qué protegerse. Así empezó el movimiento Yo Me Pongo a Coser, que agrupa a 16 personas de toda el área metropolitana de Vigo.

«Fue enseñarla y empezar a pedírnosla»

Nieves colgó en su Facebook lo que había empezado a hacer y enseguida se sumaron colaboradores. Los primeros fueron Gemma Valverde y su pareja, David Ledo, que pidió un permiso para poder llevar el material de un sitio a otro. «Fue a Gemma a la que se le ocurrió hacer modelos de mascarillas para sordos», recuerda. Hizo un prototipo y David lo llevó al Concello de Nigrán por si interesaba, ya que el ayuntamiento había sido muy receptivo con los temas de inclusión y habían respaldado antes un proyecto de mochilas para sordos. «De hecho, fue eso lo que le activó la idea a Gemma», recuerda David. «Fue enseñarla y empezar a pedírnosla», cuenta Nieves.