Fuego, lluvias... y ahora piedras

Comuneros de Chandebrito y Concello de Nigrán piden a la Xunta que aclare si existe riesgo de derrumbe de rocas tras el desgaste causado por incendios y precipitaciones


VIGO / LA VOZ

Chandebrito presumió siempre de monte. El castro que corona esta loma rocosa es motivo de orgullo para los vecinos y el principal atractivo de la aldea, formada por no más de quince casas. El incendio del 15 de octubre mermó la tierra que sustentaba los pedruscos y generó intranquilidad en el vecindario. El paso de la ciclogénesis Ana, hace semana y media, dejó una tromba de agua que rebajó todavía más el volumen de tierra, lo que disparó el miedo entre los residentes, que observan con pavor cómo la base de estas rocas graníticas es cada vez más escuálida y dispara las posibilidades de que acaben en el salón de alguna casa.

El Concello de Nigrán y los comuneros de Chandebrito no han dejado de lado a los vecinos desde que el fuego convirtió esta aldea en un triste referente del domingo negro de los incendios. Ahora, alentados por el miedo que se percibe en la comunidad, han movido ficha con un escrito dirigido a la Xunta que firma la entidad comunal. El objetivo no es abrir un frente político ni hacer del miedo un arma partidista. El propósito es obtener una respuesta lo antes posible para saber si existe riesgo de desprendimiento, ya que, de haberlo, las casas y sus ocupantes serán los únicos damnificados.

«Solo queremos que se aclare a los vecinos si hay riesgo, ya que las lluvias tan fuertes que tuvimos con la última ciclogénesis provocaron arrastres que pudieron debilitar más la base que sujeta las rocas», explica el alcalde, Juan González. Él y algunos técnicos municipales ayudaron a los comuneros a redactar el escrito remitido a la Xunta argumentando la necesitad de obtener una respuesta lo antes posible. El documento, de contenido técnico y sin interpretaciones, expone también el peligro al que se exponen los vehículos que circulen por el vial que atraviesa Chandebrito, la calle de A Igrexa y el camino de Pereiras. El texto también pone sobre la mesa la falta de vegetación que existe en esta parte del monte, con una importante pendiente que, con la lluvia, facilita el arrastre de tierra y agranda el riesgo que ya existía antes de las lluvias.

Víctor Manuel Rodríguez, presidente de los comuneros de Chandebrito, reconoce la necesidad que existe, para tranquilizar al vecindario, de agilizar los plazos para obtener una respuesta que frene la ansiedad entre los residentes. Rodríguez detalla que el Gobierno gallego encargó el estudio, hace un mes, al departamento de Geología de la Universidad de Vigo. «Vinieron hace tres semanas a hacer el trabajo de campo y seguimos sin respuesta. Por eso, en el texto les exponemos la preocupación que tenemos y la necesidad de recibir una respuesta lo antes posible. Si es necesario hacer trabajos podrán contar con la colaboración de la comunidad de montes. Solo tienen que contactar con nosotros, pero, por favor, solicitamos una respuesta lo antes posible».

Mientras, en el Concello de Nigrán siguen tramitando, o asesorando a los vecinos afectados, peticiones de ayudas económicas para hacer frente a los daños causados por el fuego en galpones, cierres u otros enseres. A día de ayer ya se habían cursado 22 solicitudes.

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