El vertido de la AP-9 mantiene bajo vigilancia una docena de pozos en Mos

MOS

Imagen del siniestro que se produjo el jueves
Imagen del siniestro que se produjo el jueves Oscar Vázquez

La Confederación Miño-Sil toma muestras en fuentes, regatos y captaciones particulares mientras siguen activadas las medidas de contención

08 jun 2026 . Actualizado a las 20:44 h.

El vertido de gasóleo provocado por el vuelco de un camión cisterna en la AP-9 mantiene bajo vigilancia una docena de pozos particulares en la parroquia mosense de Pereiras. Aunque el Concello asegura que la situación está controlada, continúan los trabajos de limpieza, seguimiento ambiental y toma de muestras para determinar si el combustible pudo afectar a las aguas subterráneas de la zona. El accidente se produjo en la mañana del sábado en el kilómetro 164 de la autopista. El camión transportaba 32.000 litros de gasóleo y perdió alrededor de 7.000 tras salirse de la vía y volcar. Desde entonces permanece cortado el carril derecho en ese tramo mientras prosiguen las labores de recuperación y control.

Tras el siniestro se desplegó un operativo para minimizar el impacto ambiental del derrame. Entre las medidas adoptadas figuran la instalación de barreras de contención, mantas absorbentes y otros sistemas destinados a evitar que el combustible alcance cursos de agua o se extienda por el terreno. Estos dispositivos continúan activos varios días después del accidente.

Fuentes municipales explicaron que se están realizando análisis en los pozos de una docena de viviendas próximas a la zona afectada. El Concello se ha puesto a disposición de los vecinos y recuerda que las casas disponen de abastecimiento de la red pública, que no se ha visto afectado por el vertido.

Aun así, y hasta disponer de resultados concluyentes, se mantiene la recomendación de no consumir agua procedente de pozos particulares ni utilizarla para cocinar, la higiene personal o el riego. El Ayuntamiento también ha solicitado la colaboración vecinal para detectar posibles señales de contaminación, como olor a combustible, alteraciones en el sabor del agua o la aparición de manchas aceitosas.

Paralelamente, la Confederación Hidrográfica Miño-Sil ha iniciado una campaña de muestreo en distintos puntos del entorno. Los técnicos han recogido muestras en varios arroyos y ríos, así como en seis pozos y dos fuentes situados en las proximidades del regato potencialmente afectado.

El organismo de cuenca ha precisado que estos puntos se encuentran relativamente alejados del lugar exacto donde se produjo el derrame, aunque fueron incluidos en el operativo debido a su cercanía al cauce y tras la petición formulada por el Concello de Mos. Los resultados permitirán determinar si el combustible llegó a afectar a las aguas superficiales o subterráneas de la zona. Mientras tanto, las administraciones mantienen activado el seguimiento ambiental y las medidas preventivas para garantizar que no exista riesgo para la población ni para el entorno natural. Hoy lunes continúa cerrrado uno de los carriles en sentido Tui con restricciones de velocidad