Laura Duarte, líder de Pacma: «No hay una manera ética de criar animales para consumirlos»

Bibiana Villaverde
bibiana villaverde VIGO / LA VOZ

MOS

La número uno nacional del partido animalista, nacida en Mos, es vegetariana desde los 12 años, y cree que más gente lo sería si hubiera más opciones. Y se defiende: «No somos urbanitas»

25 may 2021 . Actualizado a las 00:37 h.

«Todo empezó cuando asocié que los animales con los que jugaba en Mos, de niña, eran los mismos que mis vecinos iban a matar para comerlos. En mi cabeza algo hizo clic». Laura Duarte (Vigo, 1986) se enfrentó a este dilema con 10 años, a los 12 dejó de comer carne y pescado. A los 18 se hizo vegana, no come tampoco huevos ni derivados animales. «Empecé por apartar los trocitos en el plato y luego ya rechazaba comida que tuviera carne animal. Fue una evolución y nunca fue un problema. En casa, mis padres lo entendieron».

Duarte es, desde hace dos años, la líder nacional del partido Animalista PACMA. Una organización que ha conseguido que se prohíba el Toro de la Vega y que aplaude la reciente abolición de la caza del lobo, aunque con desconfianza. Pero su filosofía va más allá. «Somos personas que tenemos un interés especial en los animales, los vemos como seres parecidos a nosotros, que sienten como nosotros. Es un proceso personal pasar de preocuparte por los animales a la decisión que más implicaciones tiene, que es no consumirlos».

Ser vegetariano, o vegano, es la meta, según esta mosense que estudió periodismo y que acabó dejando su trabajo para implicarse más en el día a día del partido. Duarte cree que ya se ha iniciado el cambio cultural, sobre todo en las nueva generaciones. «Los jóvenes están empujando mucho», asegura. Un cambio que, según explica, supone acabar con la desconexión que hay entre ver a los animales y el filete en el plato. «El hecho de criar animales para su consumo va de la mano con que los animales no están bien tratados, aunque hay grados y grados de maltrato. En las macrogranjas el trato es terrible pero no hay una manera ética de criar animales para su consumo. El propio hecho de criar a un animal para luego matarlo es contrario a la ética».

Laura, de niña, con su perro
Laura, de niña, con su perro

Una filosofía que PACMA sustenta por un lado en la información, defendiendo que a mayor conocimiento de la industria cárnica, más conciencia social animalista. «Si a la gente se le da a elegir, nadie elegiría tratar mal a los animales. Elegir no comprar un abrigo de piel, o no ir a un zoo o adoptar un perro es una elección más o menos sencilla que no tiene grandes implicaciones, pero cambiar cómo comes es más complejo». Duarte defiende como parte del cambio el hecho de que la comida vegana llegue a ser más accesible para la mayoría. «Hay zonas rurales o ciudades pequeñas donde si la gente quiere salir a tomar algo, tiene muy pocas opciones. Yo hace unos años cuando estaba en Galicia solo podía comer una ensalada en los bares y ahora cada vez hay más restaurantes veganos en Vigo, incluso pastelerías. Si es sencillo, hay más gente que da el paso».

¿Activismo o política?

La rutina de Laura Duarte dista mucho de la agenda de los líderes de los partidos nacionales que sí tienen representación institucional. «Asumimos mucho trabajo, por encima de nuestras posibilidades. Es duro pero es importante y gratificante». Igual que el ecologismo se ha ido integrando en los partidos tradicionales, PACMA no descarta esta estrategia, aunque desconfía de las formaciones políticas. Ha habido negociaciones, sin éxito. «Defendemos lo que pensamos, no estamos para tener sitio en el Congreso». La primera condición que exigen es incluir la prohibición de la tauromaquia en el programa electoral; ni siquiera Podemos ha accedido. «En los últimos diez años ha habido un cambio enorme en la sociedad. Cuando yo no quería comer carne, de niña, era un bicho raro. Ahora son muchos los niños o adolescentes que piensan así y eso se verá reflejado en la política», afirma. A punto estuvieron de entrar en el Congreso en el 2019, las encuestas le daban dos escaños que, al final, no lograron. El Parlamento gallego se antoja más lejano. «No sé cuándo pero espero que pase porque hace mucha falta».

Duarte regresa a Mos varias veces al año desde Madrid, donde vive. «Los animalistas no somos urbanitas. Yo nací en Vigo pero viví en Mos mi infancia, y he estado viviendo en Baiona. Yo soy vegana pero tengo amigos que tienen animales de cría en casa, y que comen carne. Yo no he vivido en una ciudad toda mi vida, ni tengo una conciencia urbanita. Pero sí es verdad que en una ciudad es más fácil alejarte de prácticas extendidas en zonas rurales de maltrato a los animales». Acercando el foco a Galicia, son varias las cuestiones pendientes, según PACMA. «La situación en Galicia es mala por prácticas naturalizadas. Hace años se prohibió el encadenamiento de los perros pero es habitual. La caza, los campeonatos de zorro son una aberración. No se regula la cría de animales ni la esterilización y se fomenta el abandono. Hay mucho que cambiar».

La mosense predica con el ejemplo, en su casa cuida a sus cuatro gatos. «Yo soy la vegana de mi familia, lo reconozco. Ahora también mi sobrina, pero no creo que haya que cambiar a las personas, las personas tienen que cambiar por sí solas».

 «Matriarcas», de Guadi Galego

«Esta canción la descubrí hace un par de años. Es un tema que refleja lo que yo siento muchas veces, y como yo me siento. Habla de matriarcas, mujeres, heroínas de las que no se habla. La he elegido porque representa a las mujeres y a Galicia, por eso me gusta».