La empresa de Mos ya ha vendido más de 400 medidores de CO2

María Jesús Fuente Decimavilla
mAría j. fuente MOS / LA VOZ

MOS

Oscar Vázquez

En los últimos días se ha disparado la demanda de los bares

11 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Desde que se aprobó la normativa que obliga a los restaurantes a colocar en sus establecimientos medidores de CO2, la empresa Rodavigo, ubicada en Mos, ya vendió más de 400 aparatos. Los establecimientos no se arriesgan a recibir una multa y menos aún con los precios económicos que tienen los medidores. De hecho, los más vendidos han sido los que oscilan entre 70 y 80 euros.

«Solo en esta mañana hemos tenido siete u ocho pedidos, casi todos han sido adquiridos para la hostelería, es una pena que no se lleven para otros locales porque permiten controlar la situación. Yo tengo amistad con un club deportivo y les regalé uno», comenta el gerente de la empresa, Nazario Correa.

Cree que al no ser obligatorio para todos los locales no se colocan, sin darse cuenta de la confianza y seguridad que da a la clientela.