El atún del Índico se congela a 50 grados bajo cero en Mos

Luis Carlos Llera Llorente
luis carlos llera MOS / LA VOZ

MOS

El frigorífico de Hermanos Fernández Ibáñez en A Veigadaña, de 12.000 metros cuadrados, ha jugado un papel destacado en la emergencia sanitaria

17 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La industria conservera y los supermercados pudieron mantenerse abiertos y alimentar a la población en el más duro confinamiento gracias a una labor oculta de grandes empresas. Una de ellas es Hermanos Fernández Ibáñez, consignatarios de pesca y congeladores. La conselleira do Mar, Rosa Quintana, que visitó ayer su nuevo frigorífico de 12.000 metros cuadrados en Mos (construido en el 2019), destacó la importancia de contar con una instalaciones innovadoras y ensalzó el papel que desempeñó esta planta de frío y elaboración de productos de mar durante varios meses de la pandemia.

Gracias a esta infraestructura y a sus 30 empleados, la flota de palangre de superficie pudo almacenar sus capturas en plena emergencia sanitaria. Hace un año, ante las dificultades de comercialización, la empresa amplió la capacidad de frío de la que disponía ya que hasta entonces solo tenía 8.000 metros cuadrados en el puerto de Vigo, donde nació la firma hace 70 años.

La nueva infraestructura en el polígono de A Veigadaña cuenta con cámaras que permiten mantener el producto ultracongelado, en particular atún procedente del océano Índico, a 50 grados bajo cero con todas sus propiedades organolépticas desde su recepción hasta su distribución. Esta planta, diseñada con características de eficiencia energética, se dedica a la preparación, clasificación y almacenamiento de pescado para su elaboración y venta en grandes superficies. Es la primera de este tipo en Galicia y la más innovadora de España.

La conselleira do Mar recordó que, para la construcción de la nave, Hermanos Fernández Ibáñez recibió una ayuda de la Xunta de más de 5,3 millones de euros en la convocatoria de aportaciones del 2019 para la pymes de transformación de productos del mar. Este año, el Ejecutivo gallego destina a estos apoyos un total de 16 millones cofinanciados con el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca.

Subvenciones del 50 %

El Gobierno autonómico subvenciona hasta el 50 % de las inversiones que hagan las pymes en ahorrar energía o reducir el impacto en medio ambiente. También las que mejoren la seguridad, higiene, salud y las condiciones de trabajo. Igualmente respaldan la transformación de capturas de pescado comercial que no se puedan destinar al consumo humano. Asimismo, pueden percibir ayudas la transformación de productos de acuicultura ecológica y los nuevos procesos y sistemas de gestión y organización.

Rosa Quintana destacó la importancia de brindar apoyos al sector para dotar la actividad de instalaciones que faciliten su labor. Más aún, si cabe, en un contexto marcado por las dificultades derivadas de la covid-19 en el que el sector marítimo-pesquero fue declarado esencial y no cerró en el confinamiento. En la convocatoria del año pasado se beneficiaron de estas aportaciones 40 proyectos por un importe de cerca de 15 millones de euros: Desde 2016 se concedieron a apoyos a 230 iniciativas de transformación de productos del mar por valor de más de 57 millones de euros.