Regalan un can abandonado a un hombre cuyo perro fue asesinado

José Alfaya perdió a Usi y no salía a la calle; ahora convivirá con Duque

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PONTEAREAS / La VOZ

José Alfaya llevaba más de un mes recluido en su casa de Mondariz. El mismo tiempo que transcurrió desde que un vecino del mismo municipio, supuestamente, mató a Usi, el perro que lo acompañó durante los últimos nueve años y con el que iba a pasear todos los días. Usi era el que le motivaba para salir a la calle y el que le ayudaba a andar a pesar de que su dueño tenía una minusvalía física del 75 % y necesitaba dos bastones para caminar. José, de 77 años, quedó muy dolido tras la muerte violenta de su mascota. «Tiña detalles moi bonitos comigo, e eu falaba con el coma se fose unha persoa», explica emocionado.

Pero ayer salió por primera vez de casa desde el incidente y, sin esperarlo, regresó a su hogar con un nuevo compañero. La Guardia Civil, en su día conmovida por la historia de Alfaya, decidió colaborar para que este vecino de Mondariz tuviera el apoyo de una mascota. Por ello, y tras semanas de trámites, el teniente jefe de la Sección del Seprona entregó a Alfaya un can procedente del Centro de Acollida e Protección de Animais de Pontevedra, que había sido abandonado. El teniente estuvo acompañado por un miembro de la patrulla y el veterinario responsable técnico de la protectora pontevedresa que gestiona la Diputación, José Luis Pedreira. El animal fue encontrado el pasado seis de marzo en una carretera de Valga, fue rescatado por la Guardia Civil y se encontraba bajo los cuidados del personal del centro de acogida, que hoy en día da resguardo a 600 animales.

Duque, un mestizo de yorkshire, ya ha conseguido que José salga de paseo. «De momento estamos ben, estou collendo confianza con el e el comigo» aunque recuerda constantemente a Usi: «Este é máis caladiño e só quere estar sentado. O meu era un torbellino, andaba sempre alegre, pero tamén era outra raza de can». El vecino de Mondariz, todavía afectado por la muerte de su perro, «cando me falan del véñenme as lágrimas», manifiesta que «un can non substitúe a outro», pero reconoce que la sorpresa de la Guardia Civil «foi un xesto moi bonito. Estou moi agradecido».

En sus primeras horas juntos, Alfaya se dio cuenta de que Duque tiene sus miedos. «Na estrada anda ben, pero non lle gusta pasar as portas. Tiven que sacalo da casa no colo», pero entiende que tiene que darle tiempo. «Hai que respectalo, teño que ilo encarrilando. Como non me coñece non vai detrás miña», explica.

En cuanto al caso de la muerte violenta de Usi, su perro y «compañeiro de vida», el pasado 22 de marzo se celebró el juicio rápido en el Juzgado de Instrucción nº3 de Ponteareas. Un vecino de Mondariz es el sospechoso de matar a tiros a la mascota, y fue investigado como supuesto autor de un delito de maltrato animal.

El presunto culpable disparó a Usi con una escopeta de aire comprimido que le provocó una perforación en el abdomen. «Foi moi duro, eu nunca pensei que fose morrer, pero os veterinarios non foron capaces de pararlle a hemorraxia», lamentó su propietario en el mes de marzo, tras conocerse la noticia del fallecimiento de su mascota. «Era o meu amigo, o meu guía, durmía ao meu lado no sillón», manifestaba Alfaya.

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