Localizan más de 50 sillares de la torre de Meira derribada por los irmandiños

Monica López Torres
mónica torres MOAÑA / LA VOZ

MOAÑA

El hallazgo posibilita restaurar parte del conjunto con el material original

26 abr 2021 . Actualizado a las 15:50 h.

La torre de Meira la mandó construir la mitra compostelana a finales del siglo XIV o inicios del XV. Fue derribada en primer lugar por los irmandiños en el año 1468 y después por Pedro Álvarez de Sotomayor, también conocido como Pedro Madruga, que mandó al magistrado Juan Fernández que la destruyera totalmente, «hasta el suelo», en 1476. Expertos de la cooperativa Árbore Arqueología se disponen ahora a hacer el proceso inverso ya que van a reconstruir parte de esta fortaleza medieval que corona el monte de A Torre, mirador de excepción sobre la ría de Vigo. La adjudicataria de los trabajos de puesta en valor de este enclave, promovidos por el Concello de Moaña y la comunidad de montes de Meira, ha hecho esta semana todo un hallazgo: más de medio centenar de sillares de la torre original.

«A verdade é que non contabamos con poder descubrir tanto material. Foi toda unha sorpresa porque demos con máis de cincuenta perpiaños que, ademais de axudarnos a comprender mellor como era a cantería medieval, permitiranos restaurar parte da torre», confirma el arqueólogo Benito Vilas. Esta fase de restauración ya ha comenzado, y, según avanza Vilas, «o descubrimento destes perpiaños, algúns de máis de 500 quilos de peso, é fundamental para avanzar no coñecemento científico e ademais permítenos facer a restauración con materiais orixinais».

Tanto la cooperativa que asumió el proyecto como el concejal de Patrimonio se muestran entusiasmados con los resultados de una intervención que pretende poner en valor el conjunto y facilitar su conocimiento. «Estamos encantados co traballo, só lamentamos que non podamos facer as visitas pedagóxicas que estaban previstas para que os veciños puidesen seguir o proceso e que tanto interese suscitaran, pero non son posibles polo covid», indica el edil. Barreiro recuerda que la actuación ha sido posible gracias al respaldo económico de la Diputación y avanza su interés en que «tamén podamos actuar na muralla nos próximos anos».

La intervención en curso se inició excavando sobre las áreas en las que ya se había trabajado en 1976, ampliando la intervención hacia la zona en la que se consideraba que iba a encontrarse la puerta. Los arqueólogos han descifrado también este enigma. «A Torre de Meira non tiña unha entrada en superficie, como se cría ata o de agora, senón en altura e estaba por encima do nivel dunha persoa», confirma Benito Vilas.

La actuación, que arrancó a principios de mes, ha posibilitado además que los arqueólogos consiguieran localizar y definir la base completa de esta fortaleza derribada por los irmandiños. Las imágenes a vista de dron permiten ver claramente la forma y dimensión del conjunto. Además, han descubierto un torreón de defensa asociado a la muralla de este singular conjunto.

«En 1976 descubriron a base da torre, que está nun outeiro, dentro da fortificación. Agora localizamos toda a base cuadrangular da torre e gran parte da muralla», explica el arqueólogo. Excavaron la zona derribada por los irmandiños, pero también se toparon con un nivel negro por debajo. «Pensamos que este nivel negro pode deberse a un incendio, que ben pode ser o que se desatase durante a loita para tirar a torre», revela Vilas. Han llegado pues hasta el nivel de la batalla de 1468 y, posiblemente, a una etapa anterior, descubriendo también que eran varios los elementos del conjunto enclava en este privilegiado mirador de Meira. «Non só había unha torre, senón un patio de armas e unhas murallas sobre as que non se sabía ou, polo menos, nada se publicou ata o de agora así como un torreón de defensa», indica Vilas. Además de los descubrimientos estructurales, Árbore Arqueoloxía, ha rescatado algunas piezas que se habrán aún de analizar, como restos de cerámica de Manises, de alta calidad, una cruz y un diente de jabalí.

El proyecto en marcha se completará con la consolidación del conjunto y la señalización para que sea accesible facilitando su comprensión. Moaña ya ha señalizado también varios petroglifos con paneles explicativos y códigos QR.