Castigan al cazador que dejó tuerto y cojo al gato Morgan

E. V. PITA VIGO / LA VOZ

GONDOMAR

PROYECTO GATO

Una vecina de Gondomar recogió a la mascota moribunda, acribillada a perdigonazos, y la llevó a urgencias de una clínica veterinaria. Su maltratador aceptó cárcel y multa y pagará las facturas médicas.

03 jun 2019 . Actualizado a las 16:44 h.

El gato Morgan ya gastó una de sus siete vidas pero sigue maullando. En junio del 2018, un cazador practicó tiro con el minino y lo acribilló a perdigonazos en Morgadáns, en Gondomar. El acusado se sentó el jueves en el banquillo del Juzgado de lo Penal número 2 de Vigo para responder por un delito de maltrato a los animales, agravado por el hecho de disparar en una zona habitada. El implicado pactó con la Fiscalía y aceptó tres meses de cárcel (sin ingreso en prisión) y una multa de 600 euros. Además, la jueza le retiró su licencia de armas. Y abonará los gastos de 500 euros del veterinario para salvar a Morgan.

El proceso fue promovido por el Proyecto Gato. El pequeño felino, tras ser acribillado, regresó hasta la puerta de su casa, donde pasó fuera 13 horas bajo la lluvia. Habría muerto abandonado y bajo una terrible agonía pero una mujer se apiadó y lo llevó a las urgencias en una clínica veterinaria. El doctor descubrió que los balines le habían perforado el interior y destrozado el páncreas. Además, los proyectiles le fracturaron una pierna. «Su aspecto era el de un gato atropellado. Estaba reventado por dentro. Fue una locura de pruebas, con sondas, analíticas y sueros», relata una portavoz de Proyecto Gato, Fátima Lago. Morgan sobrevivió y ahora vive en una casa de acogida para gatos.

En su día, la asociación Proyecto Gato denunció este caso de maltrato animal y la Guardia Civil y la Policía Local de Gondomar se movilizaron para descubrir al autor de los disparos. Tras hacer pesquisas, averiguaron que había sido un cazador de la parroquia.