El artista muestra su obra en la Capela do Hospital
05 ago 2026 . Actualizado a las 18:10 h.«Coma un sismógrafo silencioso, as madeiras, nun xesto de afouteza, debuxan mapas para comprender e interpretar a memoria das árbores. Esas memorias, de luces que daban vida, estaban a piques de ser devoradas polo esquecemento. Hoxe, como narrativas diverxentes, reflíctense a si mesmas», explica Agustín Bastón para explicar la exposición que ofrece hasta el 9 de agosto en la Capela do Hospital, en Cangas. Narrativas diverxentes se puede visitar entre las 19.30 y las 21.30 horas.
La muestra reúne 29 piezas, de las cuales 27 son esculturas en madera y dos, fotografías impresas en aluminio e intervenidas con resinas. Las esculturas están hechas con maderas carbonizadas previamente para conseguir las formas buscadas por el artista cangués, y por ramas de árboles partidas por el efecto de un rayo. El conjunto oscila entre formas que pueden asemejar figuras humanas y la abstracción capricho de la naturaleza más o menos intervenida.
Explica Agustín Bastón que aunque el nexo común es la afectación de la madera, en el caso del rayo es un hecho natural, mientras que en las carbonizadas se sitúa la mano del hombre. «No caso do efecto do raio xurde a alegoría da fraxilidade das árbores, que son seres sentintes coma nós. Esa fraxilidade amósase a través da ferida provocada polo raio, e é un reflexo das nosas propias feridas», explica el artista. Distingue Bastón entre las piezas reunidas en la Capela do Hospital una obra situada en el altar que titulo Cren os cipreses en deus?. «Da pé para preguntarme se as árbores teñen motivos para crer en nos despois do que lles facemos e do que nos dan, porque a nosa vida non sería posible sen elas», señala.
Pero en el recorrido expositivo también hay espacio para la esperanza. En una de las piezas, Agustín Bastón muestra la figura de una mujer embarazada. «É a esperanza; calquer nacemento é un renacer», sentencia el artista.
La exposición se puede ver hasta el domingo en Cangas.