Armadores de Marín compran el Bosque Encantado de Aldán

Luis Carlos Llera Llorente
luis carlos llera REDONDELA /LA VOZ

CANGAS

M.Moralejo

Estos terrenos iban a servir para construir más de cinco mil viviendas y ahora no son edificables

22 feb 2024 . Actualizado a las 18:15 h.

Una familia de armadores de Marín, los Touza, emparentados con el presidente de la Cooperativa de Armadores de Vigo, ha adquirido con otro socio las más de 7,6 hectáreas del Bosque Encantado de Aldán, que perteneció a los condes de esta parroquia de Cangas y que tienen interés paisajístico y ambiental.

En su día, estos terrenos iban a servir para construir más de cinco mil viviendas y ahora no son edificables. Aquel proyecto fue aprobado inicialmente en el 2004, en la época del bum inmobiliario, pero sucumbió en el 2005 ante la protesta de los vecinos que tumbaron la aprobación inicial del planeamiento cangués.

El gobierno local de Cangas recalcó ayer que los terrenos no son edificables y que están afectados por Augas de Galicia ya que discurre un río por ellos. Los empresarios asociados los adquirieron el pasado octubre a la inmobiliaria Aliseda, que a su vez se hizo con activos de la Sareb, el banco malo, que recibió todos los activos empantanados de las diversas cajas de ahorros.

El concejal de Urbanismo, Antón Iglesias (BNG), no entró a valorar la operación inmobiliaria privada y manifestó que no se ha reunido con los nuevos propietarios, pero que está dispuesto a recibirles si se lo piden.

El grupo de Alternativa Veciñal remarcó ayer la naturaleza forestal de este suelo que perteneció a la condesa de Aldán, que decidió que las ruinas del paraje y el castillo se debían abrir al público. Desde el gobierno local indicaron que estos monumentos se pueden visitar. Alternativa Veciñal matizó que no están protegidos porque en su día no se les dio el valor patrimonial necesario para ello.

El suelo del Bosque Encantado pertenecía a la promotora Promalar, del empresario Juan Lago, pero tras el bum inmobiliario de principios del siglo XXI vino el pinchazo de la burbuja y la empresa se quedo con las ganas de construir un puerto deportivo en Menduíña y una macrourbanización en esta zona de Aldán. Como se había firmado un convenio con el equipo de gobierno del popular José Enrique Sotelo, hubo que resarcir a los promotores por los daños porque no pudieron construir la urbanización. El acuerdo con el Ayuntamiento fue firmado el 6 de agosto del 2004 entre Promalar y la también mercantil Tiempo Libre y Ocio. Estas dos entidades pagaron dos millones de euros al Concello de Cangas, según quedó acreditado con una carta de pago en el que se detallaba el planeamiento a favor de las dos empresas para una serie de terrenos que en aquel momento eran de su titularidad. El asunto acabó en los tribunales y el Concello ya ha pagado 900.000 euros por sentencia judicial. Luego ha tenido que abonar otros dos millones de euros y quedan pendientes de pago 1,5 millones de intereses, según señaló Mariano Abalo.