Cangas acondiciona cinco nuevos senderos

CANGAS

M. Moralejo

El gobierno pretende ofrecer a los visitantes nuevos atractivos

17 ene 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Aunque está prohibida actualmente la circulación entre municipios en el área sanitaria de Vigo, el Concello de Cangas se preparara para recibir visitantes cuando sea posible. El gobierno local ha habilitado cinco nuevos senderos, que se suman a la senda costera entre Cangas y Donón, y el sendero azul, entre Cabo Home, Donón y el monte de O Facho.

La longitud de los nuevos sendero oscila entre los tres y los once kilómetros, y presentan ascensos moderados. Además, atraviesan zonas de gran valor paisajístico, dotadas de elementos del patrimonio histórico-artístico, y bosque autóctonos en los que los carballos y los castaños dominan la vegetación.

La primera propuesta atraviesa la sierra de la Magdalena (9,4 km) y contiene elementos destacados, como los petroglifos de As Abelaires, el castro de Leboreiro, la fuente de la Ola o la piedra conocida como Trono da Raíña.

El sendero de la Costa da Vela, en la parroquia de O Hío, tiene 11,20 kilómetros, y en él se pueden ver el cruceiro de O Hío, la iglesia de San Andrés y la Casa Reitoral, o los miradores de Outeiro Batente y de A Cacheira, así como la propia Costa da Vela.

La tercera ruta ordenada por el gobierno cangués es de la Varalonga (3 km), en donde se encuentra el área de recreo de Varalonga o la Pedra do Boudañido, antiguo marco divisorio entre las parroquias de Darbo y Aldán.

Otro de los senderos presentados esta misma semana está relacionado con el monte Castelo (5,6 km), y en el se incluyen la capilla de San Roque, la Pedra do Elefante, el área de recreo del Balcón do Rei y el mirador del Castelo.

Finalmente, las nuevas opciones senderistas del Concello de Cangas se completan con la ruta de los montes de Coiro (9 km). En ella, destaca la iglesia barroca de San Salvador, la Pedra da Hedra, el monte do Cine, el mirador de Monte Pequeno o la Pedra de San Gregorio.

Pistas y caminos

Explican desde el consistorio morracense que en el municipio existe una buena red de caminos y pistas que, aunque no señaladas, están ahí para ser recorridas y que, en otros tiempos, fueron usadas por los vecinos para comunicarse de una aldea a otra, como era el caso de las lecheras de Ermelo, en el límite con Bueu. Explican desde el gobierno local que estas mujeres bajaban a diario a vender la leche por antiguos caminos, o por los vecinos del rural que iban cargados con montones de tojo y leña para alimentar los hornos y las lareiras.