Las velutinas se ceban en los cetáceos que encallan en playas de las Rías Baixas

Desconcierto entre los expertos al multiplicarse por cinco los varamientos

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vigo / la voz

El insólito incremento en el número de mamíferos marinos y tortugas que encallan en las Rías Baixas provoca desconcierto entre los expertos. «A media de agosto acostuma a ser de doce en total, pero este ano tivemos sesenta polo baixo en toda a costa galega, quintuplicándose como mínimo o número de casos», confirmaba ayer Alfredo López, biólogo de la Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos (Cemma), con sede en Nigrán. El ritmo de trabajo del equipo es tan intenso que se han pasado el mes en la carretera respondiendo a las alertas y así continúan. «Só cetáceos foron doce así que xa fan eles a media habitual, pero hai de todo, tanto quenllas como tartarugas ou lontras», advierte mientras acude a otro avistamiento. Los expertos no se atreven a conjeturar. «É algo anormal», confirma sin dudar el biólogo aplazando las hipótesis a cuando se relaje el trabajo de campo «para poder estudar todos os factores e analizalos».

Uno de los parámetros que se incluirán en el estudio es que, aunque estamos en verano, en el mar es primavera y, eso influye en que el número de varamientos se asemeje más a los que se registran en invierno, cuando el mal tiempo arrastra a los animales a las costas. Aun así, la Cemma insiste en que este «anómalo agosto», no puede explicarse aún y menos por un solo factor. «No mar parece primavera, porque hai máis alimento na auga e iso fai que a presenza de cetáceos sexa máis frecuente que noutras ocasións, o que aumenta as interaccións coa pesca e a probabilidade de varadas», afirma López.

Hay otra estadística que se dispara y que advierten los expertos de la coordinadora. En este caso su explicación es tan fácil como preocupante aunque no especialmente para la fauna marina. «Sempre que imos a unha varada atopámonos con que antes chegaron as avespas asiáticas, como no último caso hai uns días en Cangas, cando as velutinas devoraban a carne dun golfiño», confirma Alfredo López. La presencia de estos insectos no es extraña «pero o incremento é extraordinario. As avespas cébanse cos animais varados mortos porque buscan a carne fresca», indica.

El biólogo explica los gustos alimenticios del insecto que mantiene en jaque a los apicultores gallegos pero también a los agricultores. «Ó principio precisan enerxía e van ás flores, como as abellas, logo ás árbores a por froita porque están a medrar, son decenas e a raíña está a pór os ovos», indica. La necesidad de alimento crece con la población. «Cando o niño pasa dos 50 centímetros ó metro de diámetro, son máis voraces. Saen e comen calquera cousa que se mova, todos os insectos, arañas ou lagartos sexa cal sexa o tamaño», señala Alfredo López.

Que busquen carne fresca no es extraño pero su proliferación en los varamientos evidencia la multiplicación de la especie asiática. «Antes atopabas algunha, nalgúns casos pero agora hai sempre. Tamén antes aparecían só nalgunhas praias pero agora están en todas», confirma la coordinadora. Resulta extraño que no haya más picaduras. «Sempre lles preguntamos ós socorristas pero é que as avespas tampouco atacan se non lles molestas», añaden los profesionales.

Hace unas semanas, recuerdan estos expertos, taparon con unas bolsas de plástico un arroaz que había varado en una playa y, cuando fueron a recogerlo era tal la marabunta de avispas velutinas sobre el cadáver que tuvo que intervenir una dotación de Protección Civil.

Dos golfiños llegan a Oia y la tortuga que partió de Vigo en junio alcanza la zona de Madeira

La llegada de delfines a nuestras costas e incluso el avistamiento de pequeños tiburones azules que antes solo se veían a varias millas, por fuera de las islas Cíes, ya es habitual. Dos delfines comunes, de poco más de un metro cada uno, aparecieron el sábado en Viladesuso (Oia) y Baredo (Baiona). «Os golfiños comúns xa están entrando directamente nas rías, aínda había outro en Panxón esta semana», indican desde la oenegé Cemma.

Llegan buenas noticias desde Portugal ya que Antares está a 200 millas de Madeira. Se trata de la tortuga que el 27 de junio puso rumbo hacia el Caribe desde el puerto deportivo vigués de Punta Lagoa. El animal había quedado atrapado en unas redes en diciembre y pudo volver a nadar gracias a los cuidados de la Cemma y el Instituto Galego de Formación en Acuicultura. Los investigadores instalaron en su caparazón un GPS para seguir su periplo. Alfredo López confirmaba ayer que Antares avanza a buen ritmo por el Atlántico.

Alerta en los viñedos

Desde la Estación Fitopatolóxica do Areeiro se ha lanzado una alerta ante el inminente arranque de la vendimia por posibles incidentes con los nidos de velutina que se puedan encontrar entre los viñedos. El personal técnico señala que los viticultores ya han detectado picaduras de estas avispas en los racimos de la variedad de Treixadura y aconsejan que se tomen precauciones durante la vendimia. La EFA ha recibido numerosas llamadas de viticultores alertando de la presencia de esta avispa y de los daños que está produciendo. «Debido a la inminencia de la vendimia y a lo extendida que está, la principal advertencia pasa por protegerse ante su picadura y tomar precauciones para minimizar las reacciones», indican.

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