El acusado de matar a golpes a su expareja Estela Blanch en Baiona afronta casi 20 años de cárcel: «Instauró un ciclo de violencia del que no pudo escapar»

E. V. PITA VIGO / LA VOZ

BAIONA

En el centro, el detenido como presunto autor del crimen de Baiona, en una imagen de la Guardia Civil
En el centro, el detenido como presunto autor del crimen de Baiona, en una imagen de la Guardia Civil

La Fiscalía le acusa de homicidio con las agravantes de género, parentesco y abuso de superioridad, y de un delito de quebrantamiento del alejamiento. Lo culpa de haber introducido a la víctima en las drogas hasta causarle la muerte con una agresión brutal

03 jun 2026 . Actualizado a las 01:48 h.

El acusado de matar a golpes a su expareja en Baiona, Humberto González, conocido como O Grilo, afronta 18 años y nueve meses de cárcel por un delito de homicidio y un año más por quebrantamiento de condena. La Fiscalía ha solicitado dicha pena de prisión porque le acusa de matar a su expareja, Estela Blanch, de 36 años, en un galpón del municipio. El implicado avisó a los servicios médicos y luego desapareció durante seis días. Ahora, las acusaciones particulares realizarán sus peticiones. El juicio por jurado se celebrará en la Audiencia Provincial de Pontevedra. La investigación fue llevada a cabo por el titular de la plaza número 1 de Violencia sobre la Mujer de Vigo. La Fiscalía acusa al implicado de dejar morir durante 12 a 18 horas a la víctima porque no le facilitó ayuda médica por las contusiones y hematomas internos en la cabeza que tenía. A mayores, la acusación pública pide que el implicado indemnice con 182.000 euros a la hija de la fallecida, 65.000 euros a cada uno de sus padres, y 31.000 euros a la hermana. En total, reclama 343.000 euros en compensaciones a los parientes de la víctima.

La Fiscalía le atribuye la autoría de un delito de quebrantamiento de medida cautelar y otro de homicidio, y le aplica las circunstancias agravantes de género, parentesco y abuso de superioridad.

La acusación pública señala que el implicado y la víctima habían ido varias veces a alojarse juntos a un hotel, pese a la orden de alejamiento en vigor. La última vez fue tres días antes del crimen. En la noche del 7 de noviembre acudieron a la vivienda o galpón de él, donde la mujer, al parecer, consumió estupefacientes.

El primer auto de prisión relata que Humberto G. actuó en la noche del 7 al 8 de noviembre del 2024 o en la madrugada de ese día. Presuntamente, acabó con la vida de su pareja sentimental al provocarle un politraumatismo craneoencefálico tras golpearla fuertemente en la cabeza en varias ocasiones en la chabola o galpón que él frecuentaba en el monte. Posteriormente, llamó al teléfono de emergencias 061 y, al ser informado de la muerte de la víctima por los servicios médicos, abandonó el lugar a pie y estuvo desaparecido seis días a pesar de los esfuerzos realizados por la Guardia Civil para localizarlo. Además estaba vigente una orden de protección entre víctima y sospechoso y que él, al parecer, estaba quebrantando.

El supuesto homicida intentó salir de prisión provisional, tras casi año y medio recluido, pero la Audiencia Provincial de Pontevedra le denegó el permiso por su riesgo de reincidencia. La sala también cree que la medida de reclusión servirá para proteger a la hija de la víctima y a la familia cercana, ya que residen en la misma comarca que él. A ello se suma que en las uñas de la fallecida se halló ADN del sospechoso.

Escrito de la Fiscalía

La muerte de Esther Blanch, dice la Fiscalía, no se produjo de forma inmediata, sino que existió un período de supervivencia de entre 12-18 horas desde la agresión (perpetrada por el acusado) hasta su fallecimiento. Durante ese intervalo de tiempo el acusado, «plenamente consciente de la gravedad de las lesiones que había infligido, no solicitó auxilio médico ni adoptó medida alguna para procurar asistencia a la víctima», pese a tener capacidad y posibilidad de hacerlo en todo momento, contribuyendo, de esta forma y de modo manera determinante a que el hematoma subdural (derrame interno en la cabeza) evolucionara hasta causar la muerte a la víctima. El escrito menciona 22 contusiones o hematomas en el cuerpo de la fallecida y seis traumatismos internos en el cráneo.

Además, el acusado había introducido a la víctima en el consumo habitual de sustancias estupefacientes, generando progresivamente respecto de ella una situación de dependencia, aislamiento personal y desvinculación de su entorno familiar y afectivo, de la que se aprovechó para instaurar en el seno de la relación, una dinámica de control, sometimiento, anulación de su voluntad que la mantenían en un ciclo de violencia del que no pudo escapar y que el acusado culminó con la «agresión brutal» que le causó la muerte.

El escrito fiscal describe una brutal paliza. El acusado le propinó varios golpes en la cara, en la zona de los pómulos, le tapó la boca y la nariz con su mano, ejerció presión sobre su cuello y la inmovilizó sujetándola con fuerza, para acto seguido, golpear de forma contundente y, en al menos 3 ocasiones, la cabeza de Estela contra una superficie lisa, «actuando con la conciencia y representación de que, dada la violencia ejercida por estos actos, el número golpes recibidos y el órgano vital afectado, ponía en riesgo grave la vida de su pareja sentimental, al causarle un hematoma interno en la cabeza (hematoma subdural) que derivó en su muerte». El fallecimiento se produjo finalmente entre las ocho de la tarde del 7 de noviembre y las tres de la madrugada del 8 de noviembre. Habían llegado a la casa a las nueve de la mañana de ese día.

 Teléfono contra el maltrato: 016

Las víctimas de la violencia machista y su entorno pueden pedir ayuda en distintos recursos activos todos los días de la semana y las 24 horas del día: el teléfono 016, el correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es y el canal del WhatsApp en el número 600 000 016.

En una situación de emergencia se puede llamar al 112 o a los teléfonos de emergencias de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062) y, si no es posible hacer esa llamada, en caso de peligro existe también la opción de activar la aplicación ALERTCOPS, que envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.