Absuelven al club de yates de Baiona de pagar 28.700 euros por un abordaje en una regata

e. v. pita VIGO / LA VOZ

BAIONA

Maria Muíña

Dos veleros colisionaron en la salida de Combarro y el comité deportivo culpó al que no era sin ver el vídeo que lo exculpaba

09 nov 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

El abordaje del Bouvento al Solventis en la salida de la regata Mar de Maeloc en el 2019 acabó con una demanda en los tribunales por daños y perjuicios de 28.684 euros contra el Monte Real Club de Yates de Baiona, titular de la embarcación a la que el comité deportivo culpó del accidente. Ahora, la magistrada del Juzgado de lo Mercantil número 3 de Pontevedra, con sede en Vigo, ha absuelto al club porque un vídeo y un informe pericial prueban que su barco no tuvo la culpa del accidente y es el demandante el que incumplió las reglas de vela.

La demanda fue presentada por una aseguradora, que abonó 28.684 euros de indemnización al dueño del velero abordado por los daños sufridos el 17 de agosto del 2019 instantes después de la salida de la cuarta etapa de la Regata Mar de Maeloc y 56 edición de la Regata Rías Baixas. Los participantes salieron de Combarro, en Poio, con destino a Vigo pero, al inicio, durante la salida, la segunda embarcación orzó bruscamente colisionando con la perilla de su mástil contra el obenque alto de babor y los candeleros de la aleta de babor del demandante, y se produjo un abordaje.

La compañía pagó los daños a su asegurado y luego le reclamó al club baionés como presunto causante del abordaje. El Monte Real alegó que la responsabilidad le correspondía a la tripulación y no a la entidad.

La jueza considera que, en realidad, fue el patrón y los tripulantes del barco demandante quienes ejecutaron una maniobra «incorrecta» e «inadecuada» porque no se mantuvieron separados de la embarcación titularidad del club baionés, situado a sotavento y teniendo derecho de paso.

El informe de la Consultora y Pericial Marítima SL (Conpemar) culpó al barco demandante de ser el verdadero responsable de la colisión porque infringió las reglas 11 y 14 del Reglamento de Regatas a Vela (de la International Sailing Federation). Estas establecen que un barco tiene derecho de paso sobre otra nave cuando este está obligado a mantenerse separado de aquel. Y cuando los barcos están en la misma bordada y comprometidos, un barco de barlovento se mantendrá separado de otro de sotavento. La jueza recalca que el demandante estaba situado por barlovento. Tras el abordaje, el Comité de Protestas culpó a la embarcación del club baionés pero, según la jueza, esa resolución deportiva se adoptó sin interrogar a los implicados ni ver el vídeo de la salida. Un vídeo que prueba que la culpa fue del velero demandante y exonera al club de cualquier pago.