Los dueños de la discoteca Villa Rosa afrontan 4 años de cárcel por los ruidos

e. v. pita VIGO / LA VOZ

BAIONA

M. MoralejoM. MoralejoM. Moral

El fiscal pide indemnizar con 78.000 euros a un matrimonio vecino que sufrió estrés y que los administradores y la empresa paguen 120.000 euros en multas

27 mar 2021 . Actualizado a las 23:12 h.

La Fiscalía pide 4 años de cárcel para dos responsables de la discoteca Villa Rosa, en Baiona, por hacer ruido y molestar a un matrimonio vecino que denunció la contaminación acústica. La Fiscalía dice que el local incumplió la orden de bajar los decibelios a pesar de múltiples inspecciones, sentencias y ordenes del Ayuntamiento entre el 2014 y 2015. Al seguir con los ruidos, el matrimonio sufrió insomnio, ansiedad y trastornos y tuvo que mudarse a otra casa.

El juicio se celebrará en el Juzgado de lo Penal número 3 de Vigo el 6 de abril a las 10.00 horas.

El matrimonio denunciante fue asistido varias veces en urgencias, llevaron a sus hijas a casa de otros familiares, y ellos se mudaron en el 2018. Durante cuatro años, sufrieron un trastorno adaptativo por estrés, insomnio, ansiedad, dolores somáticos y tardaron 180 en curar, sin ir al trabajo. LEs queda como secuela un trastorno neurótico.

Los dueños, además de la prisión un delito contra el medio ambiente y multa por otro de lesiones. Se enfrentan a cuatro años de inhabilitación para ejercer su oficio en la hostelería, y al pago de multas que suman los 120.000 euros. El Ministerio Público propone que paguen 18.000 euros de indemnización al matrimonio por sus lesiones y otros 60.000 euros por los perjuicios morales ocasionados. La acusación también pide la clausura definitiva del local.

El escrito de la Fiscalía señala que los acusados son un padre y un hijo, dueños de la entidad desde el 2003, y la sociedad limitada. La discoteca está situada en un edificio rodeado de jardines. Entre el 2003 y el 2008, hubo quejas vecinales al Concello de Baiona por las molestias que causaba la actividad del negocio. Finalmente, en agosto del 2008, el local logró la licencia definitiva.

A partir del 2014, según el fiscal, la discoteca generó ruidos que «excedían notoriamente de los límites máximos permitidos». Un matrimonio, que residía en el ático de un edificio cercano con sus hijas menores, denunció ruidos entre las cuatro y las seis de la madrugada. La Policía Local de Baiona hizo mediciones desde el salón y los dormitorios de los perjudicados en agosto del 2014, marzo, julio y agosto del 2015, y julio del 2017. Los agentes hicieron mediciones varias veces en el salón y el dormitorio y registró entre 45 (dentro de la casa) y 71 decibelios (en el exterior).

En marzo del 2015, el Concello de Baiona sancionó a la discoteca y, en mayo, ordenó suspender la actividad de la discoteca y su terraza. Además, descubrieron que había obras anexas sin licencia. El matrimonio insistió por vía judicial para que el Concello hiciese cumplir la ley. Según la Fiscalía, meses después, la discoteca seguía superando los límites acústicos, por lo que en agosto de ese año, la Alcaldía precintó el local. Más tarde, reabrió y siguió con actividad hasta el 2017.