La «deshumanización» de una calle tensa el gobierno tripartito de Baiona

BNG y Nós, que ignoraban el plan del alcalde socialista Carlos Gómez, se oponen


Baiona / la voz

La deshumanización de la calle Carabela Pinta de Baiona, avanzada por el alcalde Carlos Gómez, que prevé talar 18 árboles de este paseo y reabrirla al tráfico, ha asombrado hasta a sus socios de gobierno. Ni el BNG ni Nós Baiona sabían de la decisión del regidor. Sus portavoces, Iago Pereira y Carlos de la Peña, confirmaron su sorpresa. El primero convocó una asamblea urgente que determinó su desacuerdo frontal. «A asrmblea acordou por unanimidade rexeitar a proposta na que o alcalde afirma que vai proceder á deshumanización da rúa Carabela Pinta abríndoa permanentemente ao tráfico, salvo en puntuais ocasións, confirmó ayer Xosé Marcote, su responsable local. El desencuentro es absoluto. «O BNG demandará do rexidor unha reconsideración desta medida porque a veciñanza explicitou claramente que quería un cambio de rumbo e unha Baiona mellor xestionada», avanza la formación nacionalista, defendiendo las políticas de humanización y lamentando incluso que el gobierno del PP no la hubiera peatonalizado en su totalidad.

«Unha das señas de identidade da xestión municipal do BNG é a humanización de vilas e cidades. A avenida semipeonalizada de Carabela A Pinta replicaba ese modelo, aínda que o PP non se atreveu a completar esta humanización cunha peonalización na súa totalidade», sostienen los nacionalistas poniendo como ejemplo el éxito de su gestión en Vigo. «A Praza da Independencia ou o Calvario foron actuacións do BNG desde o goberno que contaron cunha importante oposición inicial. Hoxe son dúas zonas onde a ningún goberno municipal se lle ocurriría voltar a introducir o tráfico rodado e tanto comerciantes como veciños disfrutan do incremento da súa calidade de vida», resaltan.

Insisten en calificar de errónea la iniciativa del regidor. «Non só a veciñanza vese beneficiada por contar cun espazo peonil no centro da vila, tamén o comercio, ó aumentar os tránsitos a pe e optimizando a afluencia de clientes», alegan. «Consideramos errado afirmar que as vías con tránsito rodado beneficien ao comercio local, tendo en conta tamén que nesta rúa ningún dos edificios conta con aparcamento soterrado. A apertura permanente ao tráfico non xerará aparcamentos que beneficien ao comercio, posto que as prazas dispoñíbeis serán nomeadamente ocupadas por residentes», considera la asamblea nacionalista de Baiona.

Carlos de la Peña pospone su opinión final al encuentro con el regidor. «Yo quiero escuchar al alcalde, no sé lo que pasará, pero en ningún momento hemos hablado de esto», confirmó ayer invitando a reflexionar sobre «un tema que no me consta que sea esa la postura del alcalde, solo lo que se ha publicado en prensa». Los lunes acostrumbran a reunirse los portavoces del tripartito y será entonces cuando ofrezca su visión.

Ayer echó mano de las consignas y principios de su partido hasta la fecha. «Creo que es de sentido común que avanzamos hacia ciudades en las que el peatón gana espacios, no los coches. Estoy seguro de que eso lo vamos a compartir los políticos en Baiona y en cualquier ciudad», indicó aplaudiendo la valoración del arquitecto al frente de la humanización, Javier Fernández Vázquez, «que explica cómo esa plantación se hizo con criterios técnicos». «Hay que buscar el bien común, que no tiene por qué ser el de un sector social. Tiene que ser el de la mayoría social», defiende Carlos de la Peña.

Los nacionalistas demandan que reconsidere su postura de abrir al tráfico la calle

De carretera a alameda y plaza mayor

Una inversión de casi 700.000 euros que cambió para siempre la imagen del centro urbani de la villa

«Es la nueva y la histórica Baiona, hasta ahora separadas, que se dan la mano. Es rescatar un espacio para uso y disfrute de los ciudadanos. Es reactivar la economía a través del comercio», defendió el entonces alcalde, Jesús Vázquez Alumiña, al recuperar la calle Carabela Pinta en agosto del 2011. Fueron siete meses de intervención y cerca de setecientos mil euros que cambiaron para siempre la estampa de esta calle que comunica el casco histórico, declarado BIC, y la zona nueva. Un año después, el gobierno de Ángel Rodal restringió el tráfico para peatonalizar parte de esta vía. Hay quienes calculan la rentabilidad de la inversión en euros y quienes lo hacen en calidad de vida pero también los que consideran que, en el caso de Baiona, no hay que renunciar a nada.

El escenario principal de la mayoría de actos culturales, conciertos y actividades organizadas por el Concello es ante las puertas del Consistorio. Pero a día de hoy, Carabela Pinta ha pasado de ser una calle, a convertirse en una alameda o incluso en una plaza mayor si se mide por la afluencia de vecinos. De hecho, es el epicentro del arranque de cualquier campaña electoral. El palco más deseado por todos los partidos políticos cada cuatro años por ese volumen de actividad. Baiona dispone además de lo que no tiene A Guarda, donde el bipartito mantiene un pulso de difícil resolución y también por la peatonalización de una de sus vías principales. Lo de Baiona parece un déjà vu aunque la resolución apunta hacia a conciliación. En A Guarda no hay un solo aparcamiento público en el entorno. Se han habilitado terrenos pero sobre tierra, impracticables para personas con movilidad reducida y con una empinada subida sobre la calle que concentra la inmensa mayoría de tiendas de ultramarinos y la propia plaza de abastos.

La reconversión de calle a plaza de Carabela Pinta facilitó también la renovación y modernización de su mercado de abastos y la villa dispone de dos aparcamientos públicos, que en la actualidad son de gestión municipal ya que el gobierno local rescató la concesión. Hay descuentos en el aparcamiento del Aral con una hora gratis incluso para poder resolver recados. Ubicado al lado del centro de salud el pabellón de deportes o el colegio Covaterreña, desde este aparcamiento, los desplazamientos hasta el el Concello, la plaza de abastos, el juzgado o la biblioteca, pueden completarse en apenas cinco minutos.

El año pasado se remató la humanización de las calles Marqués de Quintanar, Ciudad de Vigo y Laureano Salgado.

«En Carabela Pinta solo hay arces y liquidámbar, no pueden levantar el hormigón armado»

Los argumentos esgrimidos por el regidor tampoco convencen a muchos. El propio arquitecto que ejecutó esa humanización Javier Fernández, insiste en promover la reflexión pero hay cuestiones técnicas que no parecen subjetivables. «La obra de mayor envergadura es lo que no se ve. Debajo hay una losa de hormigón doblemente armado y el soporte de la calzada y de la acera es capz de reistir la acción de cualquier raíz, la calzada tiene una malla de 25 centímetros de hormigón con doble armado, no es lo habitual», explicó ayer de nuevo. «Solo hay arces y liquidámbar y sus raíces no levantan hormigón armado», reiteró recordando que, tanto las especies como los ejemplares en cuestión, se compraron tras una profunda reflexión de idoneidad. Resulta paradójico porque en el diseño se priorizó la armonía y la luz para equilibrar la desmesurada altura de los edificios a los que ahora parecen importunar los árboles que, además, al ser de hoja caduda, «no restan nunca luz».

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