El alcalde de Arbo: «La verdad es que no queda mucho más que se pueda quemar»

Horacio Gil asegura que lo que queda de paisaje verde son «los viñedos, el resto que se ve en el monte es ceniza y árboles quemados»


El alcalde de Arbo (Pontevedra), Horacio Gil, ha manifestado sobre el incendio que está afectando a este municipio que «ahora mismo no hay fuegos importantes» ni que «preocupen o pongan en peligro ninguna vivienda», si bien ha lamentado que lo que queda de «paisaje verde son los viñedos, el resto que se ve en el monte es ceniza y árboles quemados».

En declaraciones a Europa Press, el regidor ha comentado que se percibe que la situación «está estabilizada» y confía que con el trabajo para refrescar la zona «poco a poco, en estos días, se pueda dar completamente por extinguido», aunque ha añadido que: «La verdad es que no queda mucho más que se pueda quemar».

El Ayuntamiento de Arbo sigue en la mañana de este viernes con la denominada 'situación 2' activada por el incendio en la parroquia de Mourentán de Arbo, donde han quedado calcinadas unas 1.515 hectáreas. En la zona trabajan actualmente dos técnicos, 10 agentes, 34 brigadas, 22 motobombas, cinco palas, ocho helicópteros y seis aviones.

Gil ha remarcado que la situación «está razonablemente bien, no hay ninguna zona complicada», aunque ha transmitido su temor porque en cualquier momento se pueda reavivar el fuego, «sobre todo si hay viento». El incendio, que ha llegado a «prácticamente todas las parroquias», ha afectado especialmente durante esta noche a Sela y el lugar de Vilar.

Desde que se detectó el fuego, ha comentado, ha habido «muchas viviendas --ha estimado que varias decenas-- y zonas habitadas donde el fuego estuvo próximo». Pese a ello, ha indicado que no hubo que hacer desalojos porque los propios vecinos salieron a colaborar y «prácticamente todo el mundo ha vuelto a sus domicilios una vez que pasaron los momentos complicados».

«Estos días lo prioritario ha sido trabajar para evitar consecuencias mayores, y que el fuego afectase a propiedades y personas», ha subrayado, antes de remarcar que estos días han sido «muy duros», especialmente «después de que la semana anterior hubo otro incendio muy importante» --se inició en la madrugada del martes 3 y se dio por extinguido el miércoles 4 tras arder 110 hectáreas--.

Daños

Según ha dicho, en estos días los vecinos han pasado «miedo, mucho nerviosismo» y «situaciones muy complicadas», sentimientos que ahora se han transformado en «enfado e indignación». «Empiezas a ver las consecuencias de estos dos días de fuego y el de la semana anterior y la indignación se hace más evidente», ha remarcado.

En relación a ello, ha indicado que si bien no ha habido que lamentar daños fatales en viviendas ni personas, sí que ha habido «algún caso de un brigadista que tuvo que ser atendido y trasladado en ambulancia», además de «algún vecino que padeció las consecuencias del humo». Además, ha afirmado que hay viñedos «afectados por el fuego».

«Ahora se irán haciendo visibles los daños producidos por el fuego» y se podrá «ir valorando la gravedad real de lo que aquí ha sucedido», ha sellado Gil, que ha recordado que esta situación se suma a «un año muy complicado para Arbo por los daños del temporal de febrero». «Esta situación hace que sintamos rabia, indignación», ha concluido.

Responsables

El alcalde ha apuntado que «evidentemente no es casualidad que en un espacio tan corto de tiempo se produzcan tantos fuegos y en unas condiciones en las que atacarlos antes de extenderse es muy difícil», y ha coincidido con la conselleira de Medio Rural, Ángeles Vázquez, en que estos incendios son «atentados».

«En este tipo de delincuencia las consecuencias son para muchos años, se producen daños irreparables en el patrimonio y el paisaje, y podía acarrear mayores consecuencias porque generó una situación de riesgo en personas y viviendas», ha incidido, señalando que «algún vecino» le ha enseñado fotografías de posibles artefactos que habrían desencadenado el fuego.

Por ello, ha trasladado su confianza en que los técnicos de la Consellería do Medio Rural y los cuerpos y fuerzas de seguridad sean capaces de dar con las causas y el responsable o responsables de estos hechos para ponerlos a disposición de la Justicia y «que todo el peso de la ley caiga sobre ellos».

En todo caso, ha agradecido el trabajo de las brigadas de Medio Rural, la Guardia Civil, el Ejército, «todas personas implicadas en los trabajos de control y extinción de incendios y, por supuesto, a los vecinos que de forma solidaria y comprometida han estado colaborando y ayudando para evitar daños mayores».

«Me siento como alcalde muy agradecido y satisfecho de todo el trabajo de los vecinos y de los medios con los que hemos contado y por las muestras de solidaridad que estamos recibiendo», ha rematado Gil, que ha apuntado: «Queda trabajar entre todos para recuperarnos en el futuro e intentar que situaciones como esta no se puedan volver a producir».

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