La pesca artesanal ensaya en A Guarda una venta sin subasta para llevar el pescado del barco al cliente
A GUARDA
Ormaluga reúne ya a unos 500 compradores particulares y 300 profesionales en un sistema de comercialización directa desde la lonja que suma producto de A Guarda, Aldán, Baiona, Vigo y el norte de Portugal
14 ago 2026 . Actualizado a las 04:50 h.Del barco a la lonja y de la lonja al comprador, sin pasar, para la mayor parte de las especies, por la tradicional subasta a la baja. La pesca artesanal del sur de Galicia y el norte de Portugal está ensayando en A Guarda una nueva fórmula para acortar el camino entre el mar y la mesa y, sobre todo, conseguir que una mayor parte del valor de las capturas permanezca en manos de quienes las extraen.
Ormaluga, la Organización de Mariñeiros Luso-Galaica, ha puesto en marcha un sistema de venta directa que tiene como centro de operaciones la Lonxa da Guarda. La organización agrupa a pequeños productores de A Guarda, Aldán, Baiona, Vigo y Vila Praia de Âncora, con embarcaciones de menos de doce metros, y cuenta con el respaldo del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y de fondos FEMPA de la Unión Europea.
El funcionamiento busca precisamente la sencillez, explican. Cuando los barcos llegan a puerto, Ormaluga comunica cada día a través de WhatsApp el pescado disponible. Los compradores hacen sus encargos por la misma vía y posteriormente los recogen en la lonja. En el caso de los clientes profesionales, la organización dispone además de reparto diario hasta sus establecimientos. La fórmula ha permitido prescindir de la subasta a la baja para la mayor parte de las especies. El percebe es, por ahora, la excepción y conserva su sistema específico de comercialización mediante puja. Ormaluga sostiene que uno de los objetivos es evitar que la situación periférica de puertos como A Guarda o Aldán penalice el precio que reciben sus productores.
La respuesta permite ya medir el alcance del ensayo. Según los datos facilitados por la propia organización, alrededor de 500 particulares y unos 300 profesionales compran a través del nuevo sistema, que funciona de lunes a viernes.
Navaja de Aldán solo cuando hay pedido
El modelo incorpora además producto procedente de otras comunidades pesqueras. Uno de los ejemplos es la navaja de Aldán, extraída por mariscadores buceadores y trasladada directamente a la Lonxa da Guarda para su comercialización. En este caso se ha dado un paso más: se trabaja por encargo. Los clientes comunican previamente cuántos kilos necesitan y los buceadores realizan la extracción en función de esa demanda, siempre dentro de los topes máximos de captura establecidos. «É unha forma de comercializar que responde tamén ao noso compromiso coa sustentabilidade do recurso: extraer o que se necesita, cando se necesita, evitando capturas innecesarias e adaptando a actividade á demanda real», explica Ormaluga.
Los pedidos pueden hacerse hasta las 13.00 horas y la distribución se realiza de martes a viernes. La organización pretende así ajustar las capturas a las ventas y reducir al mínimo el tiempo transcurrido entre la extracción y la llegada al consumidor. La oferta crecerá además en los próximos días. La autorización concedida a la Cofradía de Pescadores Santa Tecla de A Guarda para actuar como centro de distribución de moluscos bivalvos vivos permitirá incorporar progresivamente mejillón, almeja y berberecho, entre otros productos, tanto a la venta directa en la lonja como al reparto profesional.
«Queremos que a distancia da Guarda ou Aldán deixe de ser unha desvantaxe para os nosos produtores. O produto sae do mar, chega á Lonxa e pode ir directamente ao comprador», señala Ormaluga. La organización resume así una apuesta que combina proximidad, trazabilidad y rentabilidad: acortar kilómetros e intermediarios para intentar que el pescado artesanal llegue más fresco a la mesa y deje más valor en el puerto del que salió.