A Guarda alerta de posibles cortes de agua si no logra reducir el consumo

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El Concello apela al uso responsable
El Concello apela al uso responsable XOAN CARLOS GIL

El Concello mantiene prohibido llenar piscinas, regar jardines y lavar vehículos ante una escasez que amenaza con prolongarse durante agosto

08 ago 2026 . Actualizado a las 02:35 h.

A Guarda eleva la voz ante el avance de la sequía. El Concello ha advertido de que podría ser necesario aplicar medidas más restrictivas, incluidos cortes temporales en el suministro, si el consumo de agua no disminuye durante las próximas semanas. El aviso llega después de que la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil comunicase al Ayuntamiento la declaración del escenario de prealerta, nivel amarillo, por escasez coyuntural en la zona hidrográfica del Miño Baixo.

Por ahora, el Concello mantiene las limitaciones ya establecidas y reclama que el agua de la traída se reserve para lo imprescindible. Puede utilizarse para la higiene personal, la preparación de alimentos y las necesidades básicas, pero continúa prohibido destinarla a llenar piscinas, regar jardines y zonas verdes, lavar vehículos, patios o terrazas o cualquier otro uso prescindible. El objetivo es preservar las reservas disponibles y evitar que sea necesario pasar a un escenario más severo.

La preocupación se apoya en unos datos que muestran hasta qué punto se ha secado el verano. En todo julio apenas cayeron 9 litros de lluvia por metro cuadrado. Entre marzo y julio se acumularon 180 litros, aproximadamente la mitad de lo habitual para esos cinco meses. A finales de julio, además, los caudales que circulaban por los ríos estaban un 45 % por debajo de los valores normales, y las previsiones para agosto apuntan a que la escasez continuará.

El Miño Baixo es una de las zonas en las que la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil organiza su demarcación para evaluar la disponibilidad de recursos y la situación de escasez. La Oficina Técnica de la Sequía acordó el pasado 3 de agosto situarla en prealerta junto con las zonas del Miño Alto, Cabe, Sil Inferior y Limia. La prealerta supone un empeoramiento respecto a la situación de normalidad y obliga a extremar el seguimiento y las medidas preventivas ante el riesgo de que continúe reduciéndose el agua disponible.

A Guarda se suma así a los municipios del sur de Pontevedra que están endureciendo o reforzando sus medidas de ahorro. O Porriño ha limitado los riegos no esenciales en parques, jardines y campos de fútbol, reducido la presión del suministro en distintos sectores y reforzado la búsqueda de fugas y el control de usos inadecuados y captaciones ilegales. También ha pedido planes de reducción a los grandes consumidores.

En Baiona, las restricciones comenzaron el 6 de julio, cuando las reservas del embalse de Baíña se encontraban al 63,03 %, frente al 85,43 % de las mismas fechas del año anterior. El Concello prohibió entonces el llenado y reposición de piscinas particulares, el riego de jardines y huertas, el lavado de vehículos y otros consumos no esenciales con agua de la red, unas medidas sobre las que ha vuelto a insistir esta semana.