«Los museos han sido rancios con las artistas. Ahora se están esforzando»

Bibiana Villaverde
bibiana villaverde VIGO / LA VOZ

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M.MORALEJO

La pintora guardesa Gemma Marqués da clases en la UNED sobre las mujeres en la historia del arte y organiza cada verano retiros pictóricos; «el arte es terapéutico, como la meditación»

17 may 2022 . Actualizado a las 01:52 h.

La pintora francesa del siglo XIX Rosa Bonheur dibujaba fieras al natural: leones, tigres y ganado que estudiaba y retrataba en su hábitat. Fue una artista reconocida en su época, con fama internacional, considerada la mejor pintora de su tiempo. En España llegó a recibir la condecoración de la Orden de Isabel la Católica, un reconocimiento que agradeció regalando al país ibérico el cuadro El Cid, que representa un primer plano de un león. La obra estuvo décadas oculta en un almacén del Museo del Prado. En los libros de historia del arte, ni rastro de la pintora.

El nombre de Bonheur figura en la enorme lista de mujeres artistas silenciadas y que Gemma Marqués (León, 1981) estudia y divulga como profesora de la UNED. Esta pintora, que ha puesto en marcha La Casa Taller de A Guarda, se ha propuesto hacer justicia con las colegas obviadas por la mirada masculina de críticos e historiadores. «Bonheur llegó a pedir un permiso que le permitiese llevar pantalones para meterse en el entorno natural donde se inspiraba para sus obras de animales y fieras», explica Marqués. «Los museos han sido instituciones rancias con las artistas. Ahora están haciendo un esfuerzo, reubicando cuadros y organizando exposiciones para introducir a las mujeres».

Gemma Marqués lleva años indagando y analizando obras de creadoras. Acaba de impartir un curso en la UNED sobre pintoras y sus musas. «Bajo la mirada de los hombres, las mujeres han sido reflejadas en las obras como objetos de deseo, pero ha habido creadoras que se han retratado como mujeres pensantes y de acción que hacen cosas importantes, como Artemisa Gentileschi, del barroco italiano. Se autorretrata a sí misma pintando y vestida de gala, para que el espectador la perciba como la gran pintora e intelectual que fue», explica Marqués. La artista no duda al afirmar que el arte sigue teniendo un vestigio machista: «Hablas de impresionismo y se conoce a Degas o a Monet, pero nadie te habla de Mary Cassatt o Berthe Morisot. Las vanguardias del siglo XX se supone que eran modernas, pero la gran mayoría de los pintores reconocidos eran hombres y súper machistas. Hubo mujeres en las vanguardias pero las han borrado, no se habla de ellas».