Desgracia en medio de la desgracia

Un incendio deja sin techo a una familia de 7 miembros en A Guarda en pleno confinamiento


a guarda / la voz

Quedarse en casa se convirtió hace tres semanas en una obligación. También para João Luis Pinto y su mujer Ana Paula Poço, para quienes mantener aquel confinamiento habría sido la mejor de las perspectivas. Pero ellos, sus tres hijos y dos nietos con los que residían en A Guarda se quedaron bruscamente sin hogar el pasado 31 de marzo, cuando un incendio les obligó a escapar y salvar sus vidas. Perdieron casi todo lo que tenían dentro, incluyendo el único sueldo que entraba en el domicilio y que era el de una de sus hijas, víctima de uno de los ERTE provocados por la crisis sanitaria.

Ahora tienen autorización para salir, pero no adónde volver. «Marchamos os sete a casa dunha filla en Salceda e tentamos vir a arranxar a nosa, pero non temos nin para a gasolina», explica João Luis Pinto. Pese a la tragedia, solo tiene palabras de agradecimiento y no se olvida de nadie. Desde los bomberos del GES a la policía, la asistenta social y unos vecinos que, según explica emocionado, hicieron de la desgracia y el dolor una invitación a la solidaridad. «Máis aló da tristeza de ter perdido todo, nunca nos faltou cariño de todos os nosos veciños. Estamos abraiados porque a onda de solidariedade foi inmensa», insiste el matrimonio.

Sus ingresos se limitan a una pequeña pensión de minusvalía de 430 euros que cobra Joao, por lo que la familia necesita toda la ayuda que se le pueda prestar para quedarse en casa. «Agradeceriamos todo, porque perdemos os mobles, as roupas e, se algo nos sobrara, devolveriámolo a quen o precisara», afirman con tanta humanidad como humildad. Uno de esos vecinos que les ampara en estos momentos tiene también la llave para evitar esos desplazamientos imposibles de asumir e incompatibles con la rehabilitación de un hogar que han de enfrentar con sus propias manos, como hicieron cuando llegaron, hace más de quince años. Una persona les ha ofrecido una vivienda que en estos momentos tiene desocupada, para que puedan enfrentar la reconstrucción de la suya. Ante el altruista gesto, la familia no tiene más que palabras de agradecimiento y, con el apoyo del Concello, volcado en buscar ayudas públicas a las que se puedan acoger, intentan recuperar lo antes posible la normalidad dentro de un estado de excepcionalidad de por sí extraordinario. Ahora que también han recibido ya ofrecimientos de mano de obra, se han decidido a abrir una cuenta para facilitar la posible ayuda de quienes sí puedan seguir quedándose en sus casas. El IBAN es ES98 1465 0100 95 2022868565 de ING Direct.

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