El fotógrafo e ilustrador Óscar Liaño abandonará la hostelería, pero se queda con el sello Arkiv para llevar exposiciones inmersivas a otros espacios de Vigo
04 oct 2026 . Actualizado a las 00:10 h.A veces hay que dar una vuelta bastante larga para acabar regresando al mismo sitio. Hace un año, el número 117 de García Barbón abría sus puertas como una franquicia de hostelería centrada en el café de especialidad y la repostería sin gluten. Sin embargo, detrás de la barra se escondía un «hostelero infiltrado»: el fotógrafo e ilustrador Óscar Liaño. En breve, el artista regresará al mundo del que nunca debió salir. Esa dura experiencia de mantener a flote el exigente día a día de una cafetería le sirvió, de todas formas, para encontrarse con su verdadero propósito. Liaño estrenó allí hace unos meses el proyecto rebautizado como Arkiv Coffe & Arts, dando un giro al añadir propuestas artísticas a la experiencia donde reinaba el olor y el sabor. El vigués inauguró el espacio con su propio trabajo y ayer presentó nueva exposición.
Para marcar este renacimiento, Arkiv acoge del 2 al 17 de octubre la exposición .bad de Ash Santos. Esta muestra funciona como un recopilatorio de archivos defectuosos, «una especie de malware que recoge las paradojas y los males de la vida urbana», aclara el autor. A través de piezas chocantes en grises, blancos y negros —como una rata en una trampa cubierta de pintura de casero o un caniche censurado—, Santos dice que explora «lo que Freud llamaba Das Unheimliche (lo siniestro), revelando la oscuridad que se esconde tras lo aparentemente amable de la ciudad».
De las cenizas del café de especialidad nace el verdadero Arkiv. El proyecto rompe con los horarios comerciales y pasa a abrir sus puertas únicamente para albergar los eventos específicos que demanden los creadores. Arkiv se convierte así en una marca propia, un instrumento de agitación cultural que ya no depende de servir cafés y bollos, sino que exportará su modelo de experiencias inmersivas a otros espacios de la ciudad mediante pop-ups, como el art corner con música en directo que ya preparan en la barbería La Madrileña, que se encuentra en las galerías de la acera de enfrente, haciendo barrio.
Arkiv deja así de funcionar como cafetería de apertura regular, pero no desaparece. Se convierte en una marca y en un proyecto artístico itinerante. De todas formas Óscar dejará pronto atrás la hostelería para volver a centrarse en aquello que ya hacía antes: crear. La diferencia es que la experiencia le ha servido para encontrar una fórmula que ahora quiere sacar del local y llevar a otros espacios de Vigo. La hostelería, en realidad, ha sido una especie de infiltración temporal. «Lo mío es el arte», reconoce.
Liaño quiere alejarse de la galería entendida como una sucesión de obras colocadas sobre paredes blancas y crear exposiciones inmersivas en las que cada autor pueda construir su propio universo.
La propuesta consiste en que el visitante no solo vea las obras, «sino que se meta durante un rato en la cabeza de quien las crea. Cambiar el olor del espacio, utilizar la música que escucha el artista mientras trabaja, preparar una bebida relacionada con él o con su obra y transformar el ambiente del local forman parte de la idea», relata Óscar, que añade: «En vez de ver las piezas y decir ‘qué bonitas', que sea como si entraras en la cabeza del que crea», explica.
La programación se anunciará a través de las redes sociales de Arkiv. Y el proyecto ya mira también a otros lugares. En la segunda quincena de octubre, será Andrés Gómez el que llene el café con sus propuestas.