Las agencias de viajes de Vigo no dan abasto con el Imserso: «No hay plazas para todos»
VIGO
Una oficina recibió más de 3.000 solicitudes y soportó colas de más de una hora de espera
06 oct 2026 . Actualizado a las 00:27 h.Un cartel pegado en el escaparate de Lecertour Viaxes, en la calle Salamanca de Vigo, resume lo ocurrido este año con los viajes del Imserso: «No recogemos más cartas del Imserso del día 15/09». La agencia, atendida por dos personas, tuvo que cerrar la recepción de solicitudes después de verse desbordada. «Este año recibimos más de 3.000 solicitudes», explica Marcos González, agente de viajes. Durante una o dos semanas llegaron a formarse esperas importantes. «Teníamos colas de una hora», asegura. La escena no es exclusiva de esta oficina. Otras agencias de Vigo consultadas describen una campaña marcada por la elevada demanda y por unas plazas que desaparecen rápidamente en cuanto se abre la comercialización. «Hay mucha demanda y poca oferta», resume Elena Álvarez, de Bivestour Viajes.
Los clientes acuden con la acreditación que reciben del Imserso e indican a la agencia los destinos y meses en los que quieren viajar. Las oficinas preparan previamente esas preferencias para intentar reservar cuando llega el día asignado. El margen de maniobra es escaso. En Viaxes Zonda, Natalia Manzano recuerda lo sucedido al comenzar la venta: «Prácticamente ha volado todo». Según explica, el segundo día las posibilidades se reducen mucho. «Lo normal es que el segundo día ya casi no queden plazas».
Las islas están entre las opciones más difíciles. González señala que Canarias concentra muchas peticiones, sobre todo para abril y mayo. También destaca el sur de Andalucía y especialmente Málaga. Según sus cálculos, Lecertour consigue alguna plaza para alrededor del 40 % de las solicitudes que recibe, pero cuando se exige que coincidan tanto el destino como el mes escogido, estima que el porcentaje baja hasta aproximadamente el 15 %. Son cálculos de la propia agencia.
Cuando no aparece exactamente lo solicitado, muchos usuarios terminan aceptando alternativas. «Cuando no se le consigue el destino que quieren, se conforman con lo que sea, porque al final un viaje de 7 días son 250 euros», explica González.
Bivestour trabaja principalmente con peticiones preparadas con antelación para sus clientes habituales. Aun así, Elena Álvarez cuenta que durante los días de venta aparecen personas que acuden directamente a la oficina buscando un viaje y que no siempre comprenden que la agencia no puede garantizarles una plaza. «La gente eso no lo entiende», señala. La situación provoca «desacuerdos» y añade presión a unas jornadas en las que las oficinas tienen que actuar con rapidez. En Lecertour también han vivido situaciones de malestar. González explica que algunos clientes comparan su caso con el de conocidos que sí consiguieron plaza y responsabilizan a la agencia. «No es culpa nuestra», afirma. Las oficinas únicamente pueden trabajar con las plazas que aparecen disponibles en el sistema.
La avalancha contrasta, además, con el escaso rendimiento económico que aseguran obtener las agencias. González señala que reciben 15 euros por cada operación cerrada. El trabajo, sin embargo, comienza mucho antes: recoger las cartas, anotar destinos y fechas, ordenar las peticiones e intentar reservar cuando llega el turno de cada usuario.
Álvarez considera que el esfuerzo apenas compensa. Describe lo que deja el Imserso como una cantidad «simbólica» y asegura que conoce establecimientos que antes trabajaban con estos viajes y han dejado de hacerlo. «Te resta mucho tiempo y te da apenas ninguna ganancia», explica. Las oficinas que continúan gestionándolos afrontan así unos pocos días de enorme carga de trabajo. Miles de personas intentan acceder al mismo tiempo a una oferta limitada y las opciones más atractivas desaparecen rápido. En Lecertour, las más de 3.000 solicitudes acumuladas acabaron convirtiéndose en un sencillo aviso en el escaparate: ya no podían recoger más cartas.