Un trabajador del Sergas que denunció acoso: «Me indigna que la indemnización la paguen los gallegos y no los responsables»
VIGO
El organismo sanitario ha recurrido al Supremo para no tener que abonar la indemnización, de 38.500 euros
12 sep 2026 . Actualizado a las 01:55 h.El Servizo Galego de Saúde ha recurrido al Tribunal Supremo para que anule la sentencia que lo condena a pagar 38.500 euros a un trabajador que denunció acoso laboral, según confirman fuentes oficiales del área sanitaria de Vigo. El fallo, que La Voz publicó el mes pasado, señala que el Sergas incumplió la prevención de riesgos laborales y que no actuó cuando denunció la situación de acoso.
El trabajador, R. P. R., explica que vivió una situación de acoso que hizo que en un plazo de cinco años «he estado tres de baja, de forma intermitente, por problemas de salud mental». Todavía sigue con medicación, aunque ha vuelto a trabajar en la estructura del Sergas desde principios de año.
Sucedió prácticamente desde que tomó posesión de su plaza como técnico de gestión. Estaba media mañana en la dirección de atención primaria (Rosalía de Castro) y otra media en la de recursos humanos (García Barbón). En su denuncia asegura que al principio pedía trabajo pero que no se lo daban y que pasaba semanas sin hacer nada, incluso sin una mesa.
R. P. R. responsabiliza de la situación de acoso a ocho personas. Su caso acabó en los tribunales. La CIG solicitó en el 2023 que se abriese el procedimiento interno de acoso laboral. «A pesar da cuantiosa información coa que se documentou (máis de 200 páxinas con probas), a comisión que investigou a situación concluíu que non quedaba probada a situación de acoso, mais instaba a adoptar medidas correctoras para mellorar o clima laboral», lamenta el sindicato, que resalta que este procedimiento se instruyó en la dirección de recursos humanos. Precisamente, donde se producía la situación. Por eso acabó en los tribunales, defendido por Zeres Abogados.
En primera instancia el juzgado dio la razón al Sergas, pero el TSXG lo condenó. La CIG asegura que es un éxito moral y que la sentencia «pon algo de luz nunha situación de penosidade absolutamente evitable que repercutiu negativamente na súa saúde».
El trabajador reconoce que el fallo judicial le ha sentado bien moralmente, «pero me indigna que la indemnización la tengan que pagar los gallegos y no los responsables del acoso», dice.
Ahora el proceso queda pendiente del recurso de casación ante el Supremo. La dirección del área sanitaria de Vigo asegura que «en ningún momento houbo inacción por parte da xerencia, senón que foron executados os procedementos previstos no sistema de prevención de riscos laborais».