Los ríos se secan: «No recuerdo en 50 años el Verdugo tan bajo como ahora»
VIGO
El caudal del Lagares pierde tres litros por segundo respecto al año pasado
18 ago 2026 . Actualizado a las 17:26 h.La Serra do Suído, que abarca desde A Lama a Covelo, ya registra cauces secos en los cursos fluviales de menor tamaño. La sequía es un hecho en la artería acuática interior de la provincia de Pontevedra: los ríos se secan, la fauna sufre y los animales terrestres empiezan a cambiar sus rutas.
El área de nacimiento del río Verdugo, que linda con la provincia de Ourense y que desemboca en la ría de Vigo, está irreconocible. El terreno encharcado que registra normalmente ahora ofrece un aspecto «casi seco», asegura Germán Teodosio, vecino de Seixido, en A Lama. Añade que se está notando mucho la falta de precipitaciones, que obligan a adelantar o reforzar las medidas excepcionales como cortes nocturnos para dejar tiempo a los manantiales a reponer agua para poder atender el abastecimiento. «As fontes botan pouco», añade a la lista de carencias.
El presidente de la sociedad de caza y pesca Verdeseixo de Ponte Caldelas, Lino Mariño, explica que este verano en el Verdugo la trucha lo está teniendo bastante complicado para sobrevivir. A estas alturas de agosto las perspectivas son malas. «No recuerdo el río en mi vida como está ahora y llevo 50 años pescando», afirma Mariño para recalcar la excepcionalidad y gravedad de la situación. Da por hecho que, «cuando empiece a llover» y se recupere el caudal, no quedará más remedio que hacer sueltas de truchas.
Junto a la costa la situación no es mucho más halagüeña. El Lagares demuestra a simple vista que el mayor de los ríos de Vigo también está sufriendo. Los datos científicos objetivos lo demuestran aún más. Augas de Galicia registró ayer en el curso que cruza el municipio vigués un caudal medio de 0,019 metros cúbicos por segundo. Dicho de otra manera y comparando con los datos del mismo día del año pasado, por cada punto del río pasaron ayer 3 litros menos por segundo que el año pasado.
En paralelo a la sequía preocupa en el impacto que pueda tener en las especies cinegéticas la situación como en el caso del conejo o del jabalí. Es previsible que si no hay comida en el monte, los jabalíes desciendan todavía más a los núcleos urbanos, mientras que los conejos podrían llegar con las defensas muy bajas para el otoño, que es el período cuando hace estragos habitualmente tanto la mixomatosis como la enfermedad vírica que los mata.
En Galicia está declarada desde hace semanas las emergencia cinegética por exceso de jabalí y los daños que produce, pero la caza está muy limitada precisamente por el peligro que puede crear ante las altas temperaturas.
Los concellos mantienen las medidas de ahorro
La escasez de lluvias y el descenso continuado del caudal en los embalses obligan a los concellos del área a mantener las medidas de ahorro de agua. Baiona es el concello peor parado: el bajo nivel de la presa de Baíña sitúa al municipio en situación de alerta. En prealerta está Vigo, que puso en marcha en julio un paquete de medidas como la suspensión de baldeos, la reducción del riego en jardines, el cierre de fuentes ornamentales sin circuito cerrado y la desactivación de las duchas de las playas, y cuyo ayuntamiento envió cartas a los que se nutren del embalse de Eiras (Soutomaior, Redondela, O Porriño, Mos, Cangas, Moaña, Gondomar y Salceda) para que también se aplicasen. Se han limitado usos como el llenado de piscinas privadas y el lavado de vehículos fuera de establecimientos autorizados. Otros concellos, como Covelo, han limitado el consumo diario a 200 litros por persona.