Los voluntarios retiran más de 15.000 brotes de una planta invasora americana en las Cíes
VIGO
La proliferación de coniza y otras especies foráneas puede alterar el equilibrio ecológico
11 ago 2026 . Actualizado a las 01:33 h.Más de 15.000 brotes de coniza han sido retirados de las Cíes durante los trabajos desarrollados por el campo de voluntariado del parque nacional de las Illas Atlánticas. La actuación pretende contener la expansión de esta especie vegetal exótica, cuya elevada capacidad reproductiva facilita que vuelva a colonizar zonas en las que ya había sido eliminada.
La coniza pertenece al género Conyza y procede de América del Norte, aunque lleva décadas extendida por Galicia. Una de sus variedades más habituales, Conyza canadensis, puede alcanzar alrededor de metro y medio de altura y se reproduce únicamente mediante semillas. Sus frutos cuentan con una especie de vilano que actúa como un pequeño paracaídas y permite que el viento los transporte a grandes distancias.
Su presencia no supone un peligro directo para las personas. El problema es ambiental y adquiere mayor importancia en espacios naturales especialmente sensibles como Cíes. La Xunta sitúa esta planta principalmente en terrenos alterados y algunos arenales costeros de Galicia, mientras que las administraciones la incluyen entre las especies alóctonas invasoras presentes en España y le atribuyen un nivel de amenaza elevado.
La capacidad de producir grandes cantidades de semillas explica la dificultad para combatirla. El viento favorece su rápida dispersión y permite que nuevos ejemplares reaparezcan incluso después de una primera retirada. Por ello, arrancar las plantas antes de que completen su ciclo reproductivo reduce las posibilidades de que continúen extendiéndose.
En las islas, donde las comunidades vegetales están adaptadas a condiciones muy concretas, la proliferación de especies foráneas puede provocar competencia con la flora autóctona y alterar el equilibrio ecológico. La coniza se suma así a otras plantas sobre las que ya se han realizado actuaciones en Cíes, como la uña de gato, la acacia negra, el eucalipto, la cala, la margarita africana o la falsa árnica.
Los trabajos se integran en una estrategia de conservación más amplia, junto a los proyectos Life Insular y Life Global. Las intervenciones en el archipiélago abarcan más de nueve hectáreas e incluyen controles posteriores para detectar nuevos rebrotes.