Avalan el despido del oficinista de una consignataria que gritó al jefe y amenazó con pegar a un capitán de un barco en Vigo

e. v. pita VIGO / LA VOZ

VIGO

Vista de la doble escala hoy en el puerto de Vigo
Vista de la doble escala hoy en el puerto de Vigo Joel Covelo

El empleado alegó que sufría una crisis de ansiedad pero la Justicia le replica que, el día del incidente, aún no estaba de baja médica

06 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La Justicia avala el despido disciplinario del administrativo de una consignataria del puerto de Vigo por haber gritado en la oficina y amenazar con pegarle un puñetazo al capitán de un buque que, según él, lo trató mal a bordo.

El trabajador era un oficial administrativo contratado desde el 2021 y que cobraba 2.100 euros al mes (incluidas extras). A inicios de septiembre del 2025 cogió una baja por ansiedad no especificada y una semana después le entregaron la carta de despido tras recibir numerosas quejas por la «mala imagen» que daba de la empresa.

Le reprocharon su actitud «hostil» con jefes, compañeros, clientes y proveedores desde un año atrás, de una «visible alteración» de su comportamiento y de protagonizar «frecuentes» episodios de agresiones verbales si sus gestiones no marchaban bien.

La gota que colmó el vaso fue cinco días antes de coger la baja. Regresó muy alterado a las oficinas tras prestar asistencia en un barco de un cliente. Arrojó sus pertenencias sobre una silla cercana a su puesto de trabajo, gritó y se quejó del trato supuestamente recibido por parte del capitán del buque. El director de la empresa quiso calmarlo, pero el empleado le contestó que «en caso de que al día siguiente ocurriese lo mismo, le partiría la cara a dicho capitán». Un compañero lo separó del jefe para evitar altercados. Al día siguiente, no se disculpó y lo expedientaron. El trabajador alegó sin éxito que, en aquella época, sufría un trastorno de ansiedad.

El juez de la plaza número 2 de lo Social de Vigo declaró procedente el despido. Lo avala el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) en una sentencia del 2 de julio porque el día del incidente el oficinista aún no estaba de baja por ansiedad.