El hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo aplica radioterapia de alta precisión para tratar arritmias que no responden a fármacos

La Voz VIGO / LA VOZ

VIGO

Equipo multidisciplinar que realizó la técnica y el seguimiento del paciente
Equipo multidisciplinar que realizó la técnica y el seguimiento del paciente Chuvi

Es el primer centro de Galicia en intervenir estas patologías cardíacas sin cirugía ni catéteres

05 ago 2026 . Actualizado a las 00:50 h.

El área sanitaria de Vigo ha completado con éxito la primera ablación cardíaca mediante radioterapia estereotáxica en Galicia, una técnica no invasiva destinada al tratamiento de arritmias ventriculares refractarias que no responden a los tratamientos convencionales. Este avance sitúa al Hospital Álvaro Cunqueiro entre los centros pioneros en España en la aplicación de terapias de alta precisión para patologías cardíacas complejas. 

La intervención, realizada hace un mes, fue coordinada por los servicios de oncología radioterápica, radiofísica y protección radiológica y cardiología. El paciente tratado evoluciona de forma favorable, continúa en seguimiento ambulatorio y no ha necesitado nuevos ingresos ni medicación hospitalaria.

Las arritmias refractarias son alteraciones del ritmo cardíaco que no responden adecuadamente a fármacos ni a técnicas de ablación convencionales. La nueva técnica ofrece una alternativa terapéutica sin cirugía ni catéteres invasivos, especialmente indicada para pacientes con opciones limitadas, según precisa el Chuvi. 

El procedimiento se basa en la técnica Star (radioablación estereotáxica de arritmias), que consiste en administrar altas dosis de radiación sobre el tejido cardíaco responsable de la arritmia. Se trata de una técnica utilizada en muy pocos hospitales del país y recomendada para pacientes que no han respondido a tratamientos previos.

El equipo responsable estuvo formado por Aldara Candal, del equipo dirigido por Patricia Willisch (oncología radioterápica), Pablo Rodríguez (radiofísica, del grupo de Manuel Salgado) y María Cespón (cardióloga, del equipo de Andrés Íñiguez). Gracias al trabajo multidisciplinar se identificó con precisión el foco arritmogénico, se delimitó el volumen de tratamiento y se planificó la radiación teniendo en cuenta el movimiento cardíaco y respiratorio, cumpliendo los estándares de seguridad clínica.