María Rodés ablanda el granito apilado en el puerto de Vigo

B.R.S. VIGO / LA VOZ

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Concierto de María Rodés en la extensión en Vigo del Festival Sinsal, en las instalaciones de Kaleido en el Puerto de Vigo
Concierto de María Rodés en la extensión en Vigo del Festival Sinsal, en las instalaciones de Kaleido en el Puerto de Vigo .

La cantante catalana cerró la jornada de la primera extensión urbana del Festival Sinsal en las instalaciones de la empresa Kaleido, entre grúas, piedra y acero

01 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El Festival Sinsal ha demostrado una vez más por qué es una de las citas más singulares del panorama musical. Tras abandonar la insularidad de San Simón durante su primer fin de semana, el evento desembarcó ayer de lleno en su segunda etapa, bautizada como O Camiño Portugués, transformando espacios industriales y patrimoniales en escenarios singulares.

La jornada quedará en la memoria de los asistentes por la audacia de sus localizaciones, rindiendo un particular homenaje al patrimonio industrial vigués. La música comenzó a sonar en el muelle de reparaciones de Bouzas, donde la Nave de Rederas acogió el debut en Galicia del dúo formado por las hermanas madrileñas María y Raquel Rubio, Las Nietas del Charli, que llenaron el espacio con su cautivadora propuesta.

Dúo Las Nietas de Charli en la extensión en Vigo del Festival Sinsal en la Nave de Redeiras en Bouzas
Dúo Las Nietas de Charli en la extensión en Vigo del Festival Sinsal en la Nave de Redeiras en Bouzas Lucía Castro Puga

Poco después, cayendo la noche, la acción se trasladó al muelle de Areal. Allí, entre los imponentes bloques gigantes de granito de las instalaciones de Kaleido Logistics —empresa que celebra su 50 aniversario—, emergió la voz de María Rodés. La cantautora catalana presentó su último trabajo discográfico en formato banda, creando una atmósfera mágica donde su habitual mezcla de folk, pop, rumba y electrónica, fundió la dureza del entorno portuario. Entrando por el desaprovechado Tinglado del Puerto (que bien podría funcionar como un jardín de invierno, un espacio público a cubierto en los largos meses de invierno), el público fue guiado por personal de la empresa por un imponente pasillo de toneladas de piedra y cilindros de acero, como liliputienses camino de un lugar ignoto. Y allí, con las grúas iluminadas al fondo de la ría, y el skyline de la ciudad visto desde el otro lado, María Rodés ofreció una muestra de lo que se puede hacer con una guitarra, buena voz, espléndidas letras y buenos colaboradores. La música de la catalana, mientras surgía la luna casi llena por encima del barrio de Teis, suena a veces una Rigoberta Bandini sin márketing y otras a una Jane Birkin del siglo XXI, pero al final suena, sobre todo, a ella misma, con una naturalidad a prueba de despistes.

Bloques de granito de las instalaciones de Kaleido Logistics, donde se celebró un concierto de María Rodés dentro del Festival Sinsal
Bloques de granito de las instalaciones de Kaleido Logistics, donde se celebró un concierto de María Rodés dentro del Festival Sinsal .

 Pero el Sinsal no solo se vive a este lado del Miño. Reforzando el eje cultural que inspiró el nacimiento del festival hace más de dos décadas, ayer también se desplegó una programación paralela en la ciudad portuguesa de Braga. En colaboración con el prestigioso Festival Semibreve, un grupo reducido de afortunados pudo explorar la escena sonora, electrónica y digital lusa, recorriendo museos, fábricas, librerías y espacios emblemáticos con actuaciones de talentos locales como Tomás Alvarenga o Alcrud3.

La travesía musical continúa hoy, sábado, recuperando una de las señas de identidad del Sinsal: el cartel secreto. A partir de las 20.00 horas, el Museo do Mar de Galicia en Vigo se convertirá en una caja de sorpresas. El público asistente descubrirá en el mismo momento de subir al escenario a tres formaciones internacionales que debutan en España, además de disfrutar de la presentación del nuevo trabajo de una reconocida banda gallega.

El broche de oro a esta edición expandida llegará mañana, domingo, 2 de agosto. El festival se despedirá alejándose del bullicio urbano para refugiarse en el Real Mosteiro de Oia con Alondra Bentley.