Supera por bastante la media habitual y se debe a la ausencia de afloramiento
24 jul 2026 . Actualizado a las 11:43 h.Meterse en el agua de las playas de la ría de Vigo es mucho menos duro esta semana que a principios de mes. No es casualidad: hay cerca de seis grados de diferencia. Los datos que toma diariamente la estación Torallamar del Ecimat (dependiente del Centro de Investigación Mariña de la Universidade de Vigo) muestran cómo el agua de la ría se ha ido calentando a lo largo del mes. El 3 y 4 de julio, el termómetro marcaba 15 grados a las 9.00 horas, mientras que ayer a la misma hora la cifra escalaba hasta los 21 —seis más—, una temperatura que supera en más de tres grados la media del mes en la ría de Vigo, según los datos recogidos por las boyas de Puertos del Estado.
Ayer, la estación ubicada en Toralla registró la temperatura más alta de lo que va de mes, pero desde el lunes el agua iguala o supera los 20 grados, lo que provoca que el fenómeno se alargue ante la sorpresa de los bañistas. Ayer, por ejemplo, la playa de Rodas, en las islas Cíes, marcaba 20 grados, una cifra alta para un arenal al que se le atribuyen aguas congeladas. Esta anomalía, de acuerdo con las predicciones de la Aemet para Samil, se mantendrá hasta, por lo menos, mañana. Hoy las aguas de la ría volverán a marcar 20 grados y el sábado bajarán hasta los 19, todavía por encima de la media para un mes de julio.
El catedrático de Física de la Tierra de la Universidade de Vigo, Ramón Gómez Gesteira, indica que en los últimos días ha habido «muchísimas encalmadas», momentos en los que no hay viento sobre el mar. De hecho, esta semana el mar en la ría ha estado tranquilo. «Los vientos de estos días no son capaces de generar afloramiento. No es que sean vientos del sur, que son los que evitan este efecto; son vientos totalmente neutros, de baja intensidad», explica el también investigador del grupo EphysLab del CIM de la UVigo.
El afloramiento es el efecto que se da cuando los vientos son capaces de generar movimientos verticales ascendentes de masas de agua fría y rica en nutrientes desde el fondo marino hacia la superficie. Este fenómeno es el que hace que las rías gallegas sean tan ricas y, también, que presenten temperaturas más frías. El afloramiento fue el causante de que las aguas estuvieran tan frías a inicios de este mes. MeteoGalicia indicaba a finales de junio el inicio de este fenómeno en la ría de Vigo. El 28 de junio, las zonas interiores de la ría rozaban los 20 grados y las exteriores rondaban los 18, pero el 30 de junio bajaban en algunos lugares de la ría hasta los 14 grados. «Con este nordés intenso actívase o afloramento nas augas costeiras, polo que o baño será máis fresco», indicaban desde la cuenta oficial de MeteoGalicia.
Estas anomalías cálidas son cada vez más habituales en las Rías Baixas, que han vivido durante los últimos años varios episodios de olas de calor marino, las cuales se producen cuando la temperatura del océano es mucho más alta de lo normal (por encima del 90 % de todos los datos registrados entre 1982 y 2015) durante, por lo menos, cinco días. La tendencia de los datos apunta a un calentamiento de las aguas en las rías, lo que puede afectar también a su productividad. «Hemos analizado que estos episodios afectan al confort de, por ejemplo, el mejillón, que crece peor con aguas más cálidas», recordaba Ramón Gómez.
Este mismo año, la boya de cabo Silleiro batió en mayo tres veces el récord de temperatura para ese mes desde que hay registros. El pasado día 27 registró 18,7 grados y esa misma jornada aparecen las segunda y tercera marcas más altas para un mes de mayo. Además, entre las diez temperaturas más altas del archivo hay cuatro de este año, cinco del 2017 y una del 2020.