El Concello renueva la normativa para las viviendas sociales
05 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Concello de Ponteareas ha hecho coincidir la creación de tres nuevos espacios orientados a la atención a colectivos vulnerables con cambios en la regulación del acceso y empleo de las viviendas de emergencia social. La gestión de las infraestructuras del servicio de ayuda estará a cargo de una plantilla compuesta por siete educadoras sociales que se encargarán de acompañar a las familias y usuarios que necesiten emplear estos servicios. Entrará en vigor el próximo 20 de julio.
El gobierno municipal liderado por Nava Castro (PP) actualiza así su plan de servicios sociales que contará con dos nuevas viviendas públicas de protección, que con las ya existentes suman ya seis en total. Además, inauguran un espacio orientado para personas sin hogar llamado «Calor Café». Este se ha concebido para la acogida diurna y la pernocta puntual.
Por el día las personas en situación de especial vulnerabilidad podrán emplear este servicio para asearse, tomar algo caliente y descansar, sin embargo pasar la noche será algo más puntual y «de carácter excepcional». Desde el Concello aseguran que esta medida nace para que las personas sin hogar «puedan gozar de dignidad».
Respecto a las seis viviendas sociales, objeto principal de la ordenanza, se regula su acceso y detallan las condiciones de uso para los interesados. Las personas, unidades familiares y de convivencia interesadas deberán residir dentro del mismo domicilio y sus ingresos anuales no pueden superar los 7.200 euros anuales. Se entiende por unidad de convivencia aquellas personas con las que se mantenga un vínculo de primer grado, es decir, padres, hijos, cónyuges, suegros y yernos. El acceso a estas viviendas lo concede una comisión de valoración formada por diferentes miembros de los servicios sociales. La estancia será limitada a tres meses prorrogables hasta cumplir un año.
Según revela Francisco Represas, concejal de Economía y Hacienda, a La Voz la estancia podría no ser gratuita. La comisión de servicios sociales estudiará los casos y de ser el posible, «los usuarios pagarán unos alquileres sociales» comenta. Estos arrendamientos son variables en función del número de personas que resida en la vivienda: de una a dos personas 50 euros, de tres a cuatro 80 euros y cinco o más serán 120 euros. Los tramos son estimaciones en función de los gastos que puedan realizar de agua, luz o gas. El concejal asegura que el Concello no se lucra de estos pagos y no dan ningún derecho sobre la propiedad.
Casos de violencia de género
La ordenanza vela también por las víctimas de violencia de género. En el caso de que una mujer sufra este tipo de agresiones y solicite ayuda al Centro de Información de la Mujer (CIM) se llevará a cabo un procedimiento abreviado para dar una respuesta rápida. Con esta medida las solicitantes podrán acceder directamente a las viviendas por derivación de la policía o del CIM, sin registro previo. El tiempo de estancia será de 15 días prorrogables. El Centro de Información de la Mujer se encargará de la realización de un informe que permita la ampliación de la estancia en la vivienda social.