La Fundación Galega contra o Narcotráfico y Alborada alertan sobre esta situación
25 jun 2026 . Actualizado a las 01:14 h.Las redes del narcotráfico siguen entrando en los institutos gallegos. El gerente de la Fundación Galega contra o Narcotráfico, Fernando Alonso, explicó ayer en el estudio de Radio Voz en Vigo que las organizaciones criminales recurren al «narquillo de instituto» para enganchar a los jóvenes. «É ese compañeiro, normalmente masculino, que prové das primeiras doses e que, normalmente, vende cannabis. Trafica no entorno do instituto, onde hai nenos de 12 e 13 anos», explica Alonso. El gerente de la fundación insiste en la mesa del estudio de radio, junto al personal de la asociación viguesa Alborada, que «esta figura sigue existiendo, pese á intensidade coa que a policía revisa a zona». La otra vía que los narcos utilizan para llegar a los jóvenes se organiza a través de una red de proveedores que operan en zonas de ocio: «O problema realmente é que las drogas están tremendamente asequibles, dispoñibles a prezos que calquera pode mercar», explica Alonso.
La técnica del área de prevención de Alborada, María Couñago, también indica que hay jóvenes que no son realmente conscientes del daño que pueden hacer las drogas. «Aquí, en Vigo, non coñecen nin a historia daqueles anos», dice refiriéndose a la epidemia de drogas que azotó la ciudad en los años 80 y 90. Desde el área de prevención de la entidad también han detectado que la droga en los jóvenes no se mueve igual en toda la ciudad. «É curioso como así veces vai por zonas, por nivel socioeconómico. Hai lugares de Vigo onde iso non ocorre e hai zonas onde a golpe de luns podes atopar a alguén movendo LSD ou cocaína nunha zona na que hai catro centros educativos», explica Couñago.
La técnica de Alborada incide en que estos traficantes también se aprovechan del desconocimiento de los riesgos asociados a la droga por parte de los estudiantes. «Esta é unha ferramenta que se utiliza polas propias redes para introducir no consumo. O coñecemento do risco na chavalada de, por exemplo, a heroína é baixo porque a descoñecen, e non saben moi ben de que vai. Entón, estas redes aproveitan para ofrecer heroína para baixar os efectos da cocaína», alerta.
Sara Piñeiro, del programa Cassandra de Alborada, dirigido a mujeres víctimas de violencia de género y adicciones, también añade en el programa especial de Radio Voz, que forma parte de la I Semana de Sensibilización de las Conductas Adictivas y de la Lucha contra el Narcotráfico, que mujeres y hombres sufren de forma diferente una adicción. «Elas sofren moito máis o estigma. De feito, por exemplo, ata fai pouco, en moitos recursos de violencia de xénero, se ti tiñas unha problemática de consumo, non podías acceder», indica. Ellas también sufren más el estigma social y, muchas veces, la adicción es la vía que utilizan las redes para explotarlas sexualmente.