El calentamiento del agua amenaza la rentabilidad de los cultivos en la ría de Vigo
VIGO
Los estudios científicos revelan que el estrés térmico podría obligar a trasladarlos a zonas más profundas
23 jun 2026 . Actualizado a las 01:13 h.Las Rías Baixas han vivido durante los últimos años varios episodios de olas de calor marino, las cuales se producen cuando la temperatura del océano es mucho más alta de lo normal (por encima del 90 % de todos los datos registrados entre 1982 y 2015) durante, por lo menos, cinco días. Esto ha provocado que los datos, vistos en perspectiva, indiquen que la tendencia muestra que el agua de las rías cada vez es más cálida. Este calentamiento incide directamente en las distintas especies marinas que habitan en las rías. «Hemos analizado que estos episodios afectan al confort de, por ejemplo, el mejillón, que crece peor con aguas más cálidas», explica el catedrático de Física de la Tierra de la Universidade de Vigo, Ramón Gómez Gesteira.
El también investigador del grupo EphysLab del CIM de la UVigo insiste en que, de seguir esta tendencia, los distintos cultivos marinos de las rías gallegas van a producir menos. Concretamente, los que serán más vulnerables son los que se encuentren en las zonas más interiores, ya que están menos protegidas por el afloramiento (efecto que se da cuando los vientos son capaces de generar movimientos verticales ascendentes de masas de agua fría y ricas en nutrientes desde el fondo marino hacia la superficie). Este fenómeno es el que hace que las rías gallegas sean tan ricas y, también, que presenten temperaturas más frías.
En la ría de Vigo, las zonas más afectadas serán los cultivos de, por ejemplo, el área de Arcade, donde hay bancos de ostras. «La subida de la temperatura no provoca directamente que las especies mueran o desaparezcan, pero, claro, al estar expuestas a un mayor estrés térmico su crecimiento es menor. Esto puede provocar que ya no sean rentables y que su explotación solo sea viable en puntos más profundos de las rías», indica Gesteira. «Para ejemplificarlo: cuando plantamos un árbol y vive a temperaturas superiores a su rango ideal no crece tanto ni con la misma fuerza; pues en el caso de las especies marinas es lo mismo», concluye.
El traslado también supondrá un aumento de los costes logísticos asociados, ya que aumentarán los trayectos y el gasto en combustible. Todo esto reducirá la rentabilidad. Pese a ello, Gesteira insiste en que no hay que ser alarmistas y que es necesario seguir vigilando las tendencias de temperatura.
Las previsiones y datos apuntan a que la crisis climática provocará episodios más extremos y recurrentes de fuertes lluvias. Esto genera un fuerte estrés en los bivalvos, ya que el exceso de agua dulce, sobre todo en el fondo de la ría, puede causar mortandades masivas. Este mismo año, tras el tren de borrascas que azotó Galicia en enero y febrero, la mortalidad de diferentes especies de marisco se disparó en la ría de Arousa.
Gesteira explica que las olas de calor marino «están fuertemente ligadas a las anomalías térmicas del océano abierto, de tal forma que el océano controla las olas de calor dentro de la ría». Esto provoca que el «escudo protector» de las rías gallegas, el afloramiento, solo ayude ligeramente a amortiguar estos episodios: «Es incapaz de compensar las anomalías térmicas oceánicas de gran escala», concluye.
El aumento de temperaturas en la ría de Vigo también puede provocar cambios en las comunidades de microalgas marinas (fitoplancton). Esto, a su vez, podría generar «alteracións na base da cadea trófica que poden afectar a organismos superiores ou efectos en organismos bentónicos (los que viven en el fondo marino) adaptados a condicións térmicas específicas», indicaba a La Voz el investigador de la Universidade de Santiago Manel Leira en un episodio de ola de calor marino del año pasado.
El aumento de las temperaturas del agua también provoca que cada vez lleguen más especies de aguas cálidas al litoral gallego. El investigador vigués Rafael Bañón ya ha catalogado medio centenar desde la década de los noventa. Recientemente se hallaron dos especies nuevas de pez globo en Cangas y entre Combarro y la isla de Tambo, en plena ría de Pontevedra.
La ola del 2023 coincidió con el fenómeno de El Niño, que se espera este año
La Agencia Nacional del Océano y la Atmósfera de Estados Unidos indicó la semana pasada que el fenómeno de El Niño había comenzado. Esto ocurre cuando las aguas del Pacífico ecuatorial se calientan mucho más de lo normal, lo que cambia los vientos de la zona generando sequías y lluvias en distintos lugares del mundo. Este efecto —sobre todo cuando es muy intenso, como se espera que lo sea este año— puede provocar alteraciones climáticas a nivel mundial, «aunque no hay una clara conexión estadística que indique que afecte directamente al litoral gallego», concluye Gesteira
El investigador del EphysLab incide en que, aunque no está probada la correlación de aguas más calientes en Galicia con el Niño, el fenómenos sí coincidió con una de calor marino «excepcional» en el 2023. «Algunos estudios previos muestran un incremento en el número de días de olas de calor durante El Niño para algunas zonas del Atlántico Norte, en particular en una franja cercana de la costa Atlántica de la Península Ibérica», explica Gesteira, que insiste en que «realmente no está claro que va a suceder en 2026 con El Niño.