El Sergas obliga a Povisa a usar el Da Vinci en los pacientes de la pública

Ángel Paniagua Pérez
Ángel Paniagua VIGO / LA VOZ

VIGO

Imagen de archivo de un cirujano operando a los mandos de un robot quirúrgico Da Vinci
Imagen de archivo de un cirujano operando a los mandos de un robot quirúrgico Da Vinci CESAR QUIAN

Sanidade avisa al hospital de que no puede tratar mejor a los enfermos del negocio privado

13 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El Servizo Galego de Saúde ha forzado al Hospital Ribera Povisa a usar el robot Da Vinci para operar a los pacientes del sistema público que tiene adscritos, que son 102.000. El centro sanitario del Grupo Ribera Salud había anunciado que incorporaba la plataforma quirúrgica, pero en realidad solo pretendía usarla con los pacientes de su cartera privada, que pagan por ser intervenidos. Ayer el Sergas anunció que ese Da Vinci también se usará para los pacientes de la pública.

Lo hizo después de que La Voz publicase que los pacientes de Povisa solo tienen acceso a las intervenciones robóticas cuando piden una segunda opinión médica. No los deriva un médico, son ellos los que tienen que ejercer este derecho, que está regulado para las personas con cáncer. El Sergas no ha establecido un mecanismo para derivar a los enfermos de Povisa al Hospital Álvaro Cunqueiro cuando podrían beneficiarse de una cirugía robótica. Los datos dejan claro que es algo muy excepcional: el año pasado se operó a 16 personas de Povisa en el Cunqueiro por esta vía; este año van siete. Se aceptaron todas, pero poca gente acude a esa vía, que es desconocida. Mientras, el Cunqueiro hizo 593 intervenciones con Da Vinci en el 2025.

El anuncio de la Consellería de Sanidade contiene una advertencia: Povisa debe actuar «sen diferenzas derivadas da condición pública ou privada do paciente e de acordo cos principios de equidade e igualdade de acceso». El Sergas nunca había sugerido públicamente que estas diferencias puedan existir. Sin embargo, ahora Povisa quería utilizar solo en la privada una tecnología que ya está incorporada a la cartera de servicios del Sergas.

Porque en realidad el robot no es un servicio en sí mismo, es una técnica dentro de una especialidad, en este caso urología. Según fuentes sanitarias, el planteamiento equivaldría a hacer cirugía abierta a los pacientes públicos y reservar la laparoscópica —menos invasiva, porque no se abre el abdomen— para el que paga. La cirugía robótica es un tipo de laparoscopia que, según los cirujanos que la usan, permite más precisión en las operaciones y facilita la recuperación posquirúrgica. Pero no deja de ser una técnica más avanzada para tratar la misma patología.

La advertencia se limita a los temas asistenciales. El Sergas dice que confía en que el hospital concertado «aplicará aos pacientes do sistema público os mesmos criterios clínicos, profesionais e asistenciais que ao resto dos pacientes». Por lo tanto, las diferencias que el Sergas avisa que va a vigilar no tienen que ver con que las habitaciones de privados sean más cómodas ni con especialidades que estén fuera del contrato —como la odontología, la estética o los chequeos médicos—, sino con que la asistencia sanitaria que le contrata se preste con la misma calidad a los dos tipos de clientela. Povisa es el único hospital privado de Galicia que forma parte de la red del Sergas como uno público.

El Da Vinci, además, no está excluido del contrato del Sergas con Povisa. La Xunta ya paga por cada acto médico que hace este hospital, pero no será necesario modificar el contrato.

¿Cuándo empezará a operar?

La incorporación del Da Vinci a Povisa se hace a través de un acuerdo con la empresa Suturo, del urólogo Manuel Ruibal, según anunció Ribera Salud. Este profesional opera en cinco hospitales españoles. El acuerdo contempla que Ruibal, que es formador de cirujanos, instruirá a los médicos del servicio de urología de Povisa para que también ellos puedan usar la máquina.

La curva de aprendizaje es larga. Cuando el Cunqueiro incorporó el robot (2021), el servicio de urología hizo una media de siete intervenciones al mes en su primer medio año; en el 2025 ya fueron 23. Es muy progresivo. Normalmente se operan primero casos sencillos para ir incorporando complejidad.

Ruibal es uno de los urólogos que más han operado con el Da Vinci, por encima de las 2.000 intervenciones, pero los cirujanos de Povisa parten de cero. Por eso no está claro cuándo podrán empezar a intervenir pacientes del Sergas. Mucho menos, cuándo se extenderá la máquina a otros servicios.