Pierde cerca de 100.000 euros en Vigo en una estafa a través de plataforma de inversión
VIGO
La Policía Nacional ha registrado varias denuncias de timadores que utilizan campañas publicitarias en redes sociales, aplicaciones de mensajería, foros y vídeos generados mediante inteligencia artificial en los que aparecen supuestos personajes famosos recomendando inversiones
13 jun 2026 . Actualizado a las 01:08 h.La Policía Nacional ha alertado de nuevos casos de estafa a través de supuestas plataformas de inversión. En las últimas semanas, se han presentado en Vigo varias denuncias, una de ellas de una persona que perdió casi 100.000 euros.
Según han informado fuentes policiales, los estafadores utilizan campañas publicitarias en redes sociales, aplicaciones de mensajería, foros y vídeos generados mediante inteligencia artificial en los que aparecen supuestos personajes famosos recomendando inversiones. Así, prometen operaciones seguras, de alto rendimiento y sin riesgo, generalmente vinculadas a la compra de acciones de empresas reconocidas. Una vez que la víctima muestra interés, los delincuentes contactan rápidamente a través de mensajes, llamadas telefónicas o correos electrónicos para convencerla de iniciar una inversión mediante transferencias bancarias, habitualmente a cuentas extranjeras.
Tras realizar una primera inversión —normalmente de pequeña cuantía—, los estafadores informan a la víctima de que ya ha generado beneficios y realizan un ingreso simbólico, superior a lo invertido, para generar confianza. A partir de ese momento, la víctima comienza a realizar transferencias de mayor importe. Paralelamente, los delincuentes intentan que la víctima instale programas de control remoto en sus dispositivos, con el pretexto de ayudarle a gestionar la inversión. Con este acceso, pueden operar libremente en sus cuentas sin oposición y, posteriormente, solicitan fotografías de DNI, selfis y datos personales para abrir cuentas en plataformas de compra-venta de criptomonedas.
A partir de ese momento, el dinero ya se mueve en el entorno virtual, pasando por múltiples cuentas digitales para dificultar su rastreo y, finalmente, las criptomonedas se convierten en dinero real en países donde la regulación es inexistente o muy laxa. Cuando la víctima intenta recuperar los supuestos beneficios, los delincuentes empiezan a poner excusas: pagos de impuestos, comisiones de transferencia, diferencias de cambio o tasas ficticias.
Los estafadores van incluso más allá y, cuando las víctimas detectan el engaño, vuelven a contactar con ellas haciéndose pasar por falsos bufetes de abogados especializados en recuperar las inversiones y solicitan nuevos pagos por conceptos como gastos notariales o gestiones legales.