El club de gimnasia rítmica vigués asciende a Primera con tres deportistas de su cantera y un refuerzo polaco
10 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Club Maniotas es un clásico de la gimnasia rítmica gallega, pero en sus 40 años de historia nunca había alcanzado la máxima categoría. Las viguesas ascendieron en Oviedo el pasado fin de semana cuando solo pensaban en atar la permanencia en Segunda, y lo hicieron con tres gimnastas de casa (Mireia Alonso, Uxue Pérez y Yailén Puga) y con la polaca Laura Lewinska, fichada para la ocasión. La entidad que preside Paula García acabó en la cuarta posición y el próximo 4 de julio estará en la final de Primera, categoría en la que tiene asegurada su presencia el próximo curso.
«Es un hecho histórico», proclama Aiala Ortiz, una de las cuatro entrenadoras y directivas de un club que preside Paula García y del que también forman parte muy activa Silvia Álvarez y Mari Carmen Suárez. «Todo fue inesperado, porque era un equipo joven, nuevo y lo que esperábamos era mantenernos en la división, porque descienden los cinco últimos y si bajas, es muy difícil entrar».
La subida del Maniotas en los últimos tiempos ha sido meteórica. En el 2020, estaban en Tercera; en el 2023, alcanzaron la Segunda y ahora, les llega la oportunidad de pisar la élite. Para conseguirlo superaron la primera fase en Manises con el refuerzo de Lola Ferro, gimnasta del Ritmo de León. Para la segunda fase, la disputada el pasado fin de semana, la Federación permite fichajes extranjeros y las viguesas pescaron en Polonia a Laura Lewinska, que hizo mazas y cinta. «Su ejercicio tiene más dificultad, sacó notas que nos hicieron despuntar y, de repente, nos vimos en la cuarta posición, con el pase a la final, porque a la final pasan las diez primeras», comenta Aiala.
Pero las de casa también brillaron, y mucho. Uxue Álvarez, la más pequeña, de 14 años, en edad júnior, fue cuarta en el ejercicio de cuerda. «Ha sido un descubrimiento para todos, ha sido una gimnasta muy regular». Mireira Alonso, que hizo las manos libres, y Yailén Puga, hizo el aro y la pelota, son gimnastas sénior, de 15 años, «que compitieron muy bien».
El sistema de competición suma las notas individuales para hacer una de equipo, y en este caso, al Maniotas le correspondieron 41 puntos, que sumados a los 27 de la primera fase le dieron 68 y la cuarta posición, un lugar que, además, les permite participar con los mejores en la fase final de la liga a disputar el 4 de julio en Castellón. Para esa cita esperan contar de nuevo con Laura Lewinska, porque en gimnasia este tipo de fichajes se hace por competiciones a cambiar de asumir todos los gastos y pagar un canon.
De cara al futuro, el reto en Primera será disfrutar y apurar las opciones de permanencia sin volverse locas. «Vamos a hacerlo lo mejor posible, sin ninguna expectativa y si conseguimos mantenernos, genial y si descendemos, por lo menos volvemos a Segunda. Aspiración ninguna, disfrutar, llevar el nombre del club por ahí, seguir trabajando, que sea un reconocimiento a las gimnastas, al trabajo, a las familias». La filosofía de un histórico en lo más alto.