El Cunqueiro también trata a pacientes de Pontevedra y Ourense y asume los de Povisa
10 jun 2026 . Actualizado a las 10:03 h.El Servizo Galego de Saúde prepara una ampliación de la unidad de ictus del Hospital Álvaro Cunqueiro, según fuentes oficiales del organismo sanitario. Este dispositivo se creó en el año 2015, poco después de la apertura del nuevo hospital de Vigo. Dispone de seis camas y pasará a tener diez. Atiende a pacientes de las áreas sanitarias de Vigo, Pontevedra y Ourense.
La unidad, gestionada por el servicio de neurología del Complejo Hospitalario Universitario de Vigo (Chuvi), utilizará algunas habitaciones que se encuentran cerca de las actuales. Las ocupaba la unidad del sueño, que ya se ha movido a una zona cercana a pediatría.
El ictus o infarto cerebral es una de las principales causas de mortalidad y de dependencia. Se produce cuando un trombo tapona una arteria del cerebro e impide que la sangre circule. Los médicos aplican dos posibles tratamientos: la fibrinolisis, que es un fármaco que disuelve el trombo para que la sangre circule, y la trombectomía, que consiste en introducir un catéter hasta extraer el trombo de forma mecánica. Los tratamientos solo se pueden aplicar en las primeras horas, aunque se han ido ampliando para abarcar más casos.
Pero además hay un tercer tratamiento, que es la propia unidad de ictus. Es una unidad de intermedios, es decir, está a caballo entre los cuidados de una planta de hospitalización convencional y una uci. El personal de enfermería está entrenado específicamente para estos pacientes y hace un seguimiento estrecho. Los cuartos cuentan con monitorización para vigilar las constantes de los pacientes de manera permanente y que el neurólogo tome las decisiones médicas.
En esta unidad, suelen pasar las primeras horas después del accidente cerebrovascular, al margen de si reciben el tratamiento específico o de si no se les puede administrar. El seguimiento es continuo en las primeras horas, que son críticas para salvar la vida de los pacientes y también para evitar secuelas a largo plazo.
El Cunqueiro asume prácticamente todos los ictus del área de Povisa cuando precisan un tratamiento y muchos que son solo de vigilancia. El Sergas justifica la ampliación de la unidad del Cunqueiro en la pérdida de población de Povisa. La unidad se creó pocos meses después de la apertura del nuevo hospital y Povisa tenía entonces 37.000 personas más que ahora en su área de referencia. De hecho, en neurología llegaron a un acuerdo con otros servicios para que, si la unidad está llena (algo relativamente frecuente) los enfermos se ingresen en esas otras unidades de cuidados críticos que tienen monitorización. Ya se ha aplicado varias veces.
La Sociedad Española de Neurología lleva años recomendando que exista al menos una cama de una unidad de ictus para cada 100.000 personas. En el caso de Vigo, a los 570.000 habitantes del área sanitaria se suman otros 600.000 de las áreas de Pontevedra y Ourense. Son casi 1,2 millones de personas. En Ourense sí hacen el tratamiento farmacológico, porque tienen neurólogo de guardia las 24 horas; en Pontevedra hacen algunos tratamientos. Las trombectomías siempre se derivan a los neurorradiólogos intervencionistas de Vigo. Se hacen dos centenares de estos tratamientos cada año y, según fuentes sanitarias, se espera que el número crezca porque los criterios para incluir a los pacientes son cada vez más amplios.