Teresa Marchante, candidata de EU a la alcaldía de Vigo: «El Concello debería dedicar el 5 % del presupuesto a una bolsa de pisos de alquiler»
VIGO
Licenciada en Biología y trabajadora del Servizo Galego de Colocación, asegura que el objetivo es volver a estar representados en el Ayuntamiento y negocian una coalición con Podemos
10 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Teresa Marchante (Vigo, 1963) es la candidata de Esquerda Unida a la alcaldía. Licenciada en Biología por la Universidade de Santiago, trabaja en el Servizo Galego de Colocación. «Me gusta mucho porque es un empleo de trato con la gente y muy de servicio público». La coalición está negociando con otras fuerzas una lista conjunta de partidos de izquierdas. «En una semana o dos vamos a tener noticias».
—Es la primera vez que va en la lista. ¿Por qué se presenta?
—Por convencimiento. Es decir, cuando conocí a la gente de Esquerda Unida, de repente sentí que había encontrado mi sitio, a la gente y a la organización. Era lo que había buscado siempre. Llevo tiempo trabajando con ellos en el tejido asociativo de la ciudad. Di un paso al frente y tengo mucha voluntad y muchas ganas de poder aportar algo.
—En el caso de que sean decisivos para conformar una mayoría, ¿apoyarían una investidura de Abel Caballero?
— Es una pregunta difícil, eh... Apoyaríamos la investidura del candidato que mejor se acomodase a nuestro programa.
—¿Cree que el paso por el Gobierno central les ha perjudicado o beneficiado?
—No me siento persona autorizada para hablar de eso. Yo hablo de política local. Y tenemos que estar dentro, hay que bajar al barro, estar en el centro de las decisiones y hacer todo lo que puedas. Estar fuera y decir no a todo y vivir como mirlos blancos. El objetivo es volver al Concello.
—¿Van a ir con Podemos?
—Tenemos capacidad y programa suficiente para ir en solitario, pero queremos ampliar la base. Mucha gente en Vigo no se siente representada y nuestra intención es ofrecerles una oportunidad para que no se queden en casa, nosotros estamos abiertos a hablar con quien sea. Es un momento de conversar y de ser muy discretos.
—¿Cómo van las negociaciones con esa formación?
—Eso tendría que preguntárselo a ellos. No hemos cerrado nada con nadie. Queremos llevarlo con la máxima discreción. Calculamos que en una o dos semanas acordaremos cosas. Es un momento de hablar y de ser muy discretos.
—¿No les da la sensación de que el Bloque les ha robado la merienda?
—Queremos que el trabajador de Vigo tenga los mismos derechos que el de Guadalajara o Mozambique. Es a lo que aspiramos. No somos nacionalistas, no somos independentistas. Somos una formación republicana y federal, internacionalista. Si no hubiese fronteras, sería muchísimo mejor. La gente que es nacionalista va a seguir votando nacionalista. Esos que dudan, que piensan que solo pueden votar al Bloque como alternativa, que lean nuestro propuestas. Es un buen programa el que estamos haciendo.
—¿Cómo ve la industria de la ciudad?
—Está perdiendo su identidad. Vigo era una ciudad obrera, trabajadora, con mucha fuerza, y a nivel del naval ya ves cómo está. Le ponen tiritas.
—Pero el naval va bien...
—Yo tengo otra opinión. Se ha desmantelado la industria. Eso lo ves cuando vas a foros de empleo en otros países, en concreto en Portugal. Los trabajadores del naval altamente cualificados se marcharon a otros sitios y ahora se están intentado recuperar, pero siguen faltando profesionales.
—¿Cuál es el principal problema de Vigo para usted?
—La vivienda. Hay muchas vacías. Existen pisos de la Sareb y afortunadamente tenemos un Concello con presupuestos altos como para dedicar un 3 o un 5 % a la compra de vivienda. Puede haber rehabilitación. Hay que garantizar a particulares que entren en esa bolsa.