Borgwarner se agiganta en Zamáns para la nueva línea de enfriadores

Alejandra Pascual Santiago
alejandra pascual VIGO / LA VOZ

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Borgwarner amplía sus instalaciones en Zamáns y ganará espacio para el proceso de fabricación de equipos de la industria de automoción.
Borgwarner amplía sus instalaciones en Zamáns y ganará espacio para el proceso de fabricación de equipos de la industria de automoción. M.Moralejo

La compañía norteamericana empleará a cien trabajadores en el proyecto Recuperator; logra un contrato para suministrar a un fabricante europeo de vehículos comerciales pesados

10 jun 2026 . Actualizado a las 01:40 h.

Borgwarner remonta el vuelo. El proveedor norteamericano que desde Galicia ha equipado modelos de BMW, Stellantis o Renault ha logrado anclar el futuro de la planta de Zamáns con Recuperator. Se trata de un proyecto de envergadura para la fabricación de enfriadores de mayores dimensiones que insuflará carga de trabajo por varios años en las instalaciones y que precisa de una reorganización de espacios para su acogida.

En la planta viguesa, ya es visible la ampliación que está acometiendo la compañía de Míchigan como una solución temporal para garantizar cabida al programa. La auxiliar está extendiendo la superficie dedicada al proceso de fabricación a través de varias intervenciones, como ganando metros cuadrados en la zona de aparcamiento. El objetivo es habilitar un nuevo espacio para la línea de intercambiadores de calor que surgirá con Recuperator, según explican fuentes de la representación social de la empresa. Avanzan que la previsión es poner a disposición del proyecto a cerca de un centenar de trabajadores, entre personal de fábrica y administrativos.

Además, la hoja de ruta plantea el traslado desde Zamáns de 180 empleados de la división técnica a la planta que Borgwarner ultima en el polígono de Porto do Molle, en Nigrán. Se trata de un moderno centro de investigación para desarrollar tecnologías sobre electromovilidad de futuro que se encuentra en fase de equipamiento y que previsible abrirá sus puertas a finales de este año. Su construcción se realizó con una inversión de unos 20 millones de euros.

A comienzos de mayo, la compañía estadounidense anunció la firma de un contrato con un fabricante europeo de vehículos comerciales para el suministro de un turbocompresor de geometría variable de turbina y un enfriador de gases de recirculación de escape para una plataforma de motor diésel de seis cilindros con aplicaciones pesadas. El pedido, encaminado a cumplir con la normativa Euro 7, lo compartirán entre las fábricas de Bradford, en Reino Unido, y Vigo, como avanzó el grupo desde su sede en Auburn Hills.

La previsión es que ambas factorías inicien la producción de los nuevos productos a finales del 2028. La solución está diseñada para que vehículos comerciales de alto rendimiento y camiones puedan cumplir con la normativa cada vez más exigente en reducción de emisiones y eficiencia del combustible. Las décadas de experiencia de la planta gallega de Borgwarner fabricando enfriadores (EGR coolers) y sistemas de intercambio térmico le han permitido irrumpir en este contrato. Por ahora, no ha trascendido la identidad del fabricante que ejercerá como cliente.

Los equipos que fabrica y distribuye la plantilla de Zamáns a la industria automotriz reducen la temperatura de los gases antes de reintroducirlo en el motor. Esto disminuye la formación de elementos contaminantes para cumplir con las normativas de emisiones.

Recuperator abre una nueva etapa en una planta que recibió el visto bueno del Concello de Vigo para acometer una ampliación de 6.000 metros cuadrados. Esta intervención, sin embargo, se mantiene por ahora en suspenso a la espera de la decisión definitiva por parte de la dirección del grupo. Se trata de una actuación ambiciosa que incluso prevé el soterramiento de la zona de aparcamiento.

Borgwarner es el segundo proveedor de automoción más pesado de los que se encuentran instalados en Galicia. En el 2024, su facturación superó los 386 millones de euros.

El conselleiro Román Rodrílguez durante una visita al nuevo centro de I+D de Borgwarner en Porto do Molle, Nigrán.
El conselleiro Román Rodrílguez durante una visita al nuevo centro de I+D de Borgwarner en Porto do Molle, Nigrán. Consellería de Educación y Ciencia

Una auxiliar de peso en la convocatoria del Perte del vehículo eléctrico

Borgwarner logró seducir al Ministerio de Industria hace dos años con una propuesta que preveía una inversión de casi 55 millones de euros en su planta viguesa para fortalecerse en el desarrollo de componentes para la gestión térmica de baterías y promover la investigación industrial y experimental de tecnologías y sistemas avanzados.

Con este planteamiento, la empresa se adjudicó ayudas por 23,3 millones de euros del Ministerio de Industria, dentro de la sección B del Perte VEC II (vehículo eléctrico y conectado). Sin embargo, no ha trascendido por ahora el inicio de la ejecución de este paquete de ayudas.

Baterías

Pero no fue la única convocatoria en la que la compañía salió airosa. En septiembre del año pasado, la estadounidense logró irrumpir, de nuevo a través de su filial de Pontevedra, en la sección de baterías de la cuarta convocatoria del Perte.

Como comprometió el proveedor, esta última aportación se destinaría a inversión en la producción de baterías y sus componentes, pero también para la producción o recuperación de materias primas destinadas a estas. La previsión es ejecutar la ayuda en el marco de un proyecto de seis millones y medio de euros.

Además de Vigo y Nigrán, la empresa gestiona unas instalaciones en el polígono industrial de O Porriño que sirven para complementar la carga de trabajo de Zamáns y afrontar picos de trabajo. La empresa emplea en las tres localizaciones a unas mil personas.