Investigadores de Vigo ponen rumbo a Terranova para evaluar las especies de interés comercial de la flota gallega

La Voz VIGO / LA VOZ

VIGO

El Vizconde de Eza, en una imagen de archivo en Vigo
El Vizconde de Eza, en una imagen de archivo en Vigo XOAN CARLOS GIL

A bordo del Vizconde de Eza, recopilarán información sobre la cadena trófica de la platija, el bacalao, el fletán negro, la gallineta o el camarón boreal

05 jun 2026 . Actualizado a las 15:46 h.

Investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC) pone rumbo a los Grandes Bancos de Terranova, caladero vital para la gran pesca gallega. A bordo del buque oceanográfico Vizconde de Eza, perteneciente a la Secretaría General de Pesca, el equipo investigador iniciará el próximo 7 de junio la campaña Platuxa 2026, una cita anual clave para garantizar la sostenibilidad de la pesca en el Atlántico Norte. El grueso de los trabajos en el mar se desarrollará entre el 13 de junio y el 4 de julio en el área de regulación de la NAFO, con el objetivo de evaluar los recursos pesqueros demersales de alto interés comercial para la flota española.

El propósito principal de la campaña es obtener datos que permitan estimar la abundancia, la biomasa y la estructura demográfica de las poblaciones en aguas internacionales adyacentes a la Zona Económica Exclusiva de Canadá, alcanzando profundidades de hasta 1.500 metros. Durante las operaciones de arrastre de fondo, los científicos recogerán información de capturas, tallas y parámetros biológicos para estudios de crecimiento, reproducción y cadena trófica. Las investigaciones se centrarán en especies comerciales clave como la platija, el bacalao, el fletán negro, la gallineta, la limanda, el mendo, el granadero y el camarón boreal, además de analizar las comunidades de invertebrados y las condiciones fisicoquímicas del agua.

Esta campaña representa la trigésima primera edición de un proyecto que se desarrolla de forma continuada desde 1995 a propuesta de la Administración española, y que se realiza a bordo del Vizconde de Eza desde 2001, año de su entrada en actividad, con la única excepción de 2020 debido a la pandemia del coronavirus. Este tipo de estudios oceanográficos constituyen uno de los principales métodos de observación directa y son fundamentales para obtener datos independientes de la actividad pesquera regulada. Toda la información obtenida se empleará en el consejo científico de NAFO para la correcta gestión de los recursos de las divisiones 3NO, manteniendo una serie histórica que es vital para la política pesquera y medioambiental de la Unión Europea.