Ocho mil personas se van de Povisa de golpe y dejan al hospital con el menor número de usuarios de su historia reciente
VIGO
El centro sanitario se queda en 102.000 pacientes, 11.000 menos que cuando el año pasado firmó su actual contrato con el Sergas
05 jun 2026 . Actualizado a las 00:19 h.El Hospital Ribera Povisa de Vigo tiene menos pacientes que nunca en su historia reciente. El Servizo Galego de Saúde abrió un plazo de un mes entre abril y mayo para que parte de la población del área sanitaria de Vigo pudiese cambiarse de hospital. Un total de 7.806 personas eligieron marcharse de Povisa al Cunqueiro, mientras que solo 276 se fueron del Complejo Hospitalario Universitario de Vigo a Povisa, según los datos oficiales divulgados este jueves por la Consellería de Sanidade. Esta era la primera vez que se abría la posibilidad de elegir centro sanitario en un año y medio y el resultado es que se ha producido la mayor fuga de pacientes desde que se implantó la libertad para elegir, en el año 2014.
El dato confirma la crisis de Povisa. El centro sanitario privado más grande de Galicia, propiedad del Grupo Ribera Salud (controlado desde Francia por Vivalto Santé), tiene en adscritos en este momento 102.489 usuarios de la sanidad pública gallega. En el año 2014 tenía 139.000. Son 37.000 personas más.
Pero además se ha producido una aceleración en los últimos meses. En agosto del 2024, el Sergas prorrogó de manera forzosa el anterior contrato con el hospital, el único de carácter privado de Galicia que tiene adscrita una parte de la población de la sanidad pública. El contrato había caducado y todavía no se había negociado uno nuevo. En aquel momento había 119.000 personas asignadas al hospital. Desde entonces ha perdido 17.000, un 14 %.
Ni siquiera la firma del nuevo contrato entre el Sergas y Povisa, que quitó servicios al hospital y elevó la cantidad que la Xunta le paga cada año, logró taponar la hemorragia. En abril del año pasado, cuando se firmó el contrato, había 113.230 personas adscritas. Once mil más que ahora. Mientras el plazo de elección de hospital no estuvo abierto, muchos ciudadanos buscaron la manera de irse, cambiándose de médico de cabecera, ya que la posibilidad de elegir hospital está vinculada a qué centro de salud está adscrito cada usuario. El hospital perdió tres mil usuarios en un año a través de ese subterfugio y también de los movimientos naturales de la población (fallecimientos o traslados de domicilio). Ahora se van ocho mil de golpe. Y Povisa gana menos de 300.
Ese documento cambió la relación entre el Sergas y Povisa. Hasta entonces, Sanidade pagaba una cantidad fija por cada paciente que tenía asignado. Ahora ya no. Povisa cobra por cada proceso que realmente ejecuta. Antes, la factura final dependía de cuántos pacientes tuviera adscritos. Pero ahora también, de manera indirecta, porque cuanta más población tenga asignada el hospital, mayores opciones tiene de que alguien necesite sus servicios. El tope aprobado por la Xunta con el nuevo contrato es de 96,8 millones de euros al año. El contrato tiene una duración inicial de dos años, con tres más de posible prórroga. Esos dos años se cumplen en abril del próximo año y el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, ha sembrado dudas en varias ocasiones acerca de la continuidad del hospital.
Durante la negociación de ese contrato, además, Sanidade aprobó una millonaria inyección de 22 millones de euros de la que nunca informó.
El contrato del Sergas con Povisa contempla un mecanismo de rescate si el hospital baja de 110.000 pacientes, que consiste en abrir a toda la población la posibilidad de elegir hospital. El Sergas no ha considerado hasta ahora la posibilidad de activarlo. La única medida que tomó fue no abrir durante un año y medio el plazo para elegir hospital, algo que pactó a través del nuevo contrato. Finalmente, no ha sido suficiente.