Viviendas sociales con sello redondelano en Valença do Minho

Monica Torres
Mónica Torres VALENÇA

VIGO

José Manuel Castro, fundador de la compañía, durante el recorrido por una de las promociones.
José Manuel Castro, fundador de la compañía, durante el recorrido por una de las promociones. Mónica Torres

Construcciones Castro-Figueiró tiene en marcha diez millones en obras públicas en el municipio portugués

04 jun 2026 . Actualizado a las 10:32 h.

La sucursal portuguesa de Construcciones Castro-Figueiró se ha convertido en una de las principales ejecutoras del plan de vivienda social impulsado por la Cámara Municipal de Valença. La firma, con sede en Chapela y más de tres décadas de trayectoria, construye actualmente 16 nuevas viviendas en el municipio luso, rehabilita otras tantas y tiene en marcha actuaciones públicas en Valença por valor de cerca de diez millones de euros. La última adjudicación llegó esta semana con la rehabilitación de una veintena de viviendas en Friestas por 1,4 millones de euros. La actuación se suma a las diez casas que la empresa construye en Bogim, otros seis apartamentos en Passos, el nuevo centro de salud y la recuperación del cine teatro de la fortaleza.

Al frente de Construcciones Castro-Figueiró está José Manuel Castro, natural de la parroquia tomiñesa de Figueiró y fundador de la compañía. Su relación con la construcción comenzó mucho antes de crear la empresa. Empezó a trabajar con apenas 14 años. «De aquella no había instituto. Iba a ir a Ceamsa, pero como no se podía hasta los 16 años empecé en Construcciones Conde, en Vigo», recuerda. Aquellos primeros años le permitieron aprender el oficio desde abajo. Pasó por prácticamente todos los puestos de una obra antes de crear su propia empresa con 34 años. Hoy, Castro-Figueiró cuenta con grandes proyectos repartidos por Galicia y actividad en el norte de Portugal.

«Han sido treinta años con altibajos», resume. Recuerda especialmente los años de la crisis económica. «Entre el 2008 y el 2014 fueron años muy difíciles, pero aun así conseguí que no hubiera despidos», afirma.

Esa preocupación por mantener el empleo marcó muchas de las decisiones adoptadas a lo largo de su trayectoria. Una de ellas fue apostar de forma decidida por la obra pública. «Me incliné más hacia la obra pública porque, aunque se cobra más tarde, el pago es más seguro», explica.

Con los años observó otro fenómeno. «La obra pública solo se activa en elecciones», sostiene. Esa percepción le llevó a cruzar el Miño. La presencia a ambos lados de la frontera le permite enlazar proyectos y reducir la dependencia de un único mercado. «La idea era que cuando aflojara un lado pudiéramos seguir trabajando en el otro y mantener continuidad en el empleo», resume.

La estrategia parece haber funcionado. Hoy la sucursal lusa participa en algunas de las principales actuaciones impulsadas por la Cámara Municipal de Valença y se ha convertido en una de las constructoras con mayor presencia en los proyectos públicos actualmente en marcha en el municipio.

Los ingenieros Ricardo Santos y Hugo Freixo supervisan las obras de diez viviendas en Bogim y seis apartamentos en Passos. Carlos Gomes la del teatro del siglo XIX. La empresa ya rehabilitó además seis viviendas sociales en Raposeira. Entre sus obras en Valença figuran también la ampliación del centro de salud (2,8 millones), que está a punto de concluir y la recuperación del emblemático cine teatro de la fortaleza que arrancó esta semana (1,45 millones).

Actualmente Castro-Figueiró mantiene 140 trabajadores en plantilla, además de otros tantos vinculados a empresas colaboradoras y subcontratas. Pese al elevado nivel de actividad, José Manuel Castro identifica un problema que se repite tanto en Galicia como en Portugal. «Ahora sí hay trabajo. Lo que falta es mano de obra cualificada. Faltan oficiales con experiencia», advierte el empresario abierto a esos fichajes.