Condenan a Povisa por el suicidio de un paciente al que dejó sin vigilancia y a puerta cerrada

Ángel Paniagua Pérez
Ángel Paniagua VIGO / LA VOZ

VIGO

Entrada principal de Povisa, en imagen de archivo
Entrada principal de Povisa, en imagen de archivo XOAN CARLOS GIL

Tenía 32 años y había avisado de sus intenciones; el hospital indemnizará a la familia con 12.000 euros

02 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El Tribunal de Instancia de Santiago ha condenado al Hospital Povisa por no evitar el suicidio de un joven que ingresó en el centro sanitario tras un intento de acabar con su vida y al que dejaron sin vigilancia en urgencias. Los hechos ocurrieron en el año 2018. La sección de lo Contencioso Administrativo sentencia al hospital a indemnizar con 12.000 euros a la familia del chico, que tenía 32 años. La sentencia no ha sido recurrida, según informan fuentes de la familia, que consideran que la indemnización es baja.

El joven trabajaba en la construcción. No tenía ninguna enfermedad mental diagnosticada ni problemas aparentes de adicción a las drogas, aunque sí había sido atendido otras veces por consumo de alcohol y otros tóxicos. El día de su muerte, lo ingresaron después de que intentase hacerse daño en la calle, en Vigo. Había bebido mucho y consumido drogas y, antes de su ingreso, expresaba su voluntad de morir. En urgencias, lo dejaron solo en un box cerrado y sin vigilancia. No se aplicó ningún protocolo especial, ni contenciones mecánicas o farmacológicas. Allí se quitó la vida.

El hospital justificó que se había priorizado que no se escapase frente a otras medidas y que no se hizo ninguna entrevista psiquiátrica porque primero era necesario abordar su intoxicación. «Podría tratarse incluso de una forma de llamar la atención», justificó una médica durante el juicio, según recoge la sentencia. Los expertos rechazan que este fenómeno se pueda explicar como un intento de llamar la atención. La doctora aseguró que «la supervisión directa continua no era necesaria porque no se esperaba ese desenlace».

La jueza considera que se debieron adoptar «medidas de vigilancia simples y más eficaces teniendo en cuenta los motivos que le llevan al hospital». La familia reclamaba inicialmente una indemnización de 141.000 euros. En la vía administrativa, la Consellería de Sanidade desechó sus pretensiones y por eso acudieron a la justicia. La condena anula la resolución de la Xunta. El chico vivía con la madre y con dos de sus tres hermanas.

El teléfono 024, de atención a la conducta suicida, es gratuito y atiende a personas con estos pensamientos o a sus allegados. El suicidio es un fenómeno multifactorial. La tasa de muertes por suicidio en Galicia fue de 10,8 por cada 100.000 habitantes en el 2024, la segunda más alta de España. Ese año perdieron la vida 292 personas por este motivo.