Más de 3.000 estudiantes se enfrentan a la PAU en Vigo: «Nos acercaban un detector de frecuencias durante el examen»
VIGO
Los estudiantes salían, en su mayoría, contentos por el listón de los exámenes de Lengua Castellana, de Historia de España y Filosofía
03 jun 2026 . Actualizado a las 01:48 h.Un profesor repartía este mediodía los móviles a los alumnos que salían del examen de Historia y Filosofía de la Facultad de Ciencias Xurídicas e do Traballo de la Universidade de Vigo. Algunos comentaban en alto el examen, otros lo rumiaban en silencio. Todavía quedan dos hoy. Esta decena de jóvenes era parte de los 3.000 estudiantes que se enfrentan a la PAU durante los próximos tres días. «Sinceramente, más fácil de lo que esperaba. Tenía miedo, no estaba todo lo bien preparado que quería, pero ni tan mal», dice Martín Castela. Está comprando un bocadillo junto a su amigo Jaime Blanco en una de las máquinas expendedoras de la facultad. «Espero estar aquí estudiando Derecho el año que viene», desea. Ambos salen contentos del examen de Lengua Castellana y, también, del de Historia de España, «aunque había una pregunta de la mujer en el Antiguo Régimen que no me esperaba», dice Jaime.
Uno de los detalles que marcó esta primera mañana de la PAU fueron las medidas para evitar que los alumnos copiasen. «Yo estaba muy concentrado en el examen. De repente, miro a un lado y hay un hombre con una especie de ´walkie-talkie` escaneando gente», dice Martín entre risas. «Además,la máquina pitaba», añade Jaime. Estas medidas también las comentaron estudiantes que se examinaron en otras facultades del campus de Vigo: «Había una persona con un supuesto detector de frecuencia para ver si había móviles encendidos. No sé hasta qué punto sería un farol», dice Fran Castro, que se examinó en la Facultad de Ciencias Económicas e Empresariais. «También nos controlaron que no hubiera etiquetas en las botellas y que nadie tuviera de más cosas en los relojes analógicos, ni digitales dejaban, pero bueno, tampoco influyó mucho en la concentración», añade su compañero Alejandro Cantón. Ellos opinan que los exámenes hasta ahora habían sido fáciles: «Selectividad está siendo, por ahora, más fácil que segundo de Bachillerato», dicen.
«Tengo muchas ganas de que acabe todo esto», dice Daniela Paredes, mientras un grupo de compañeras la escucha hablar. Cuenta que estaba deseando acabar los dos años de Bachillerato y que espera que la vida universitaria «llegue con una nueva vida, nuevos amigos y agobiarse menos». Ella también cree que la PAU se lleva, por ahora, mucho mejor que el curso. Daniela, entre respuestas, aprovecha para dar un consejo a los estudiantes que se enfrentarán a la selectividad el año que viene: «Que no se agobien, que segundo pasa rápido, es complicado al final, pero pasa rápido», dice con una sonrisa.
Fuera de la facultad de Ciencias Económicas e Empresariais, Inés y Alicia también comentaban los exámenes. La primera eligió Historia y la segunda fue por Filosofía. «El texto de Simone de Beauvoir que pusieron justo me lo había leído ayer», dice. «La pregunta competencial también me pareció bastante sencilla porque era relacionar el imperativo categórico de Kant con la IA», añade. A ella le gustaría estudiar el doble grado de Física y Química en la Universidade de Santiago de Compostela, mientras que Inés se decanta por Relaciones Laborales en Vigo.