La playa de Panxón recupera su arena tras el tren de borrascas

Pedro Rodríguez
Pedro Rodríguez NIGRÁN / LA VOZ

VIGO

Antes y después del mismo lugar de la playa de Panxón tras el cambio del cauce del río
Antes y después del mismo lugar de la playa de Panxón tras el cambio del cauce del río P.R.

El proyecto de recuperación ha cambiado el cauce del río Muíños para proteger las dunas

28 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Los vecinos de Panxón han visto durante toda su vida cómo el río Muíños, que divide la playa de la parroquia de Praia América, ha ido cambiando a lo largo del tiempo el punto exacto en el que se une al océano. La corriente de agua erosiona muy rápidamente la arena de la playa y, con fuertes lluvias y mareas, puede llegar a cambiar por completo la estructura del arenal en la desembocadura. Desde la pandemia, el río se ha ido moviendo cada vez más hacia el lado de Panxón, lo que ha provocado una fuerte erosión en las dunas. El daño ha sido especialmente grave este invierno, ya que el tren de borrascas aumentó el caudal de un río que destruyó parte de la estructura dunar y derrumbó un tramo del paseo marítimo

Las dunas también han sido recuperadas
Las dunas también han sido recuperadas P.R.

Hoy, casi cuatro meses después, la imagen de la playa de Panxón ha cambiado por completo. El río desagua mucho más hacia el centro del arenal, donde lo hacía años atrás. El Gobierno central terminó este mes las obras de recuperación del entorno, valoradas en más de 220.000 euros, con resultados que se aprecian a simple vista. En febrero, el río Muíños erosionaba directamente la duna y rompía contra el paseo de piedra; hoy, su antiguo cauce está enterrado bajo metros de arena. Las máquinas excavadoras redirigieron el río para alejarlo de la estructura dunar y reducir su impacto.

Daños del temporal en la playa de Panxón
Daños del temporal en la playa de Panxón P.R.

La intervención también cambió por completo la imagen que presentaban las dunas. En febrero, la estructura de arena mostraba un corte vertical provocado por el daño y el impacto directo de las olas. Ahora, vuelven a ser montículos coronados de vegetación con pendientes suaves. Asimismo, durante las obras se han colocado estructuras de madera para aumentar la fijación de arena en la zona donde el río derrumbó el paseo.

Queda por ver si esta intervención terminará así con la erosión que las mareas y el río provocan en las dunas. En el invierno de 2025, el cauce del río cambió de repente su curso y empezó a dañar la estructura de los montículos de arena. «Nas fotos históricas vemos como a desembocadura se modifica cada certo tempo, pero nos últimos anos faino máis ca nunca», advertía a La Voz en enero del año pasado el biólogo Juan Hermida. «Estes cambios tan bruscos e constantes no tempo penso que se deben a tres condicionantes: a subida do nivel do mar polo cambio climático, á continua perda de area dunha praia á que se lle roubaron as súas dunas e á construción do Porto do Molle», añadía el biólogo.

El alcalde de Nigrán, Juan González, indicaba el mes pasado que la intervención en el arenal se trataba «dunha acción que busca unha rápida rexeneración medioambiental e sostible que nos permita convivir co cambio climático». Ahora, queda por arreglar el paseo de Panxón, que lleva vallado desde febrero por los daños del temporal. Se han consignado 200.000 euros, pero todavía no se ha concretado una fecha exacta para el inicio de las obras.